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Tarancón planta más de 260 árboles en el camino a la ermita

R.L.C.
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A la par que siguen las obras del carril peatonal, desde principios de año se realiza la plantación de especies de cinco variedades que contarán con un sistema propio de riego mediante goteo.

Los árboles se están terminando de plantar esta semana, en el margen derecho en dirección al Santuario de Riánsares. - Foto: R.L.C.

El Ayuntamiento de Tarancón ha plantado un total de 264 árboles en el camino de la ermita, que une el casco urbano con el Santuario de Riánsares. Desde principios de año hasta esta semana, la empresa Pedro Alonso, de Belmonte, se ha encargado de la plantación en el margen derecho en dirección a la ermita, es decir, al lado contrario donde desde octubre del año pasado se está construyendo un carril peatonal. 

«Esta primavera estarán ya brotados y con su hoja, son de cinco variedades diferentes y contarán con un sistema de riego propio, por goteo, aprovechando la tubería de agua del otro lado, se harán dos o tres cruces», detallaba en plena faena Pedro Alonso, que también se ha encargado en la ciudad de otras plantaciones, como cuando se acondicionó la avenida Adolfo Suárez. Asimismo, estima que, aunque van al otro lado del carril, «la mayoría darán sombra, aunque también hay algunos con copas más pequeñas, que son más ornamentales».

Finalmente la distancia a la que se han colocado con respecto a la calzada es de cuatro metros, en vez de dos como inicialmente estaba previsto. Y es que como explicó en sesión plenaria hace unos meses el alcalde, José Manuel López Carrizo, el Ayuntamiento tiene una demanda a raíz del accidente mortal que se produjo el año pasado en el camino a la ermita al colisionar un vehículo contra un árbol que históricamente existía en uno de los márgenes. «Muchas veces los propios vecinos desconocemos que haya que quitar o mantener algún árbol, porque si la ley dice que un árbol no puede estar a una distancia concreta con respecto a la vía de circulación de vehículos, pues hay que retirarlo», expuso al referirse a la importancia de que la ciudadanía identifique el riesgo o la prohibición de poner árboles en ciertos puntos o a una distancia concreta.  

Alumnos del colegio Melchor Cano plantan árboles en la peña El Águila. Alumnos del colegio Melchor Cano plantan árboles en la peña El Águila. - Foto: A.R.Asimismo, mantiene que lo importante es contar con un plan de reposición, «para que por cada árbol que se quite coloquemos otros cinco o seis». Y es que el equipo de Gobierno dio explicaciones ante el Pleno a raíz de las preguntas de la oposición, PP y Vox, por las quejas vecinales que suscitaron los árboles que se cortaron en calles del entorno del Parque Ferial, como la vía Donantes de Sangre, con las obras de acerado que se han desarrollado durante la segunda mitad de 2021.

La propia concejal de Agricultura, Medio Ambiente y Cambio Climático, Elisa Sánchez, insistió en que «el objetivo ha sido hacer aceras accesibles, como dice la normativa y recogía el informe técnico, y por cada árbol que hemos quitado, vamos a plantar más». En concreto, con motivo de la reciente conmemoración de la declaración de Tarancón como ciudad hace 100 años, el 15 de julio de 1921, la intención simbólica era plantar cien en distintos parajes, como La Hontanilla, pero previsiblemente serán más. 

La Concejalía de Medio Ambiente quiere retomar las plantaciones con la colaboración de colectivos, como la comunidad educativa. «Todos recordamos haber ido con el colegio a plantar árboles, especies autóctonas, en lugares emblemáticos que luego seguimos visitando», apunta la técnico municipal del área Ana Belén Rubiato. También en caminos, añade, «para que cuando la gente salga a pasear pueda disfrutar de su sombra y la diversidad de la flora y la fauna que nos rodea».

Los escolares participan en una plantación en la peña El Águila

Estudiantes y profesores de las clases de segundo y tercero de Educación Primaria del colegio Melchor Cano participaron el martes en una plantación de árboles organizada por el Ayuntamiento en el entorno del paraje peña El Águila.

Azadón y pala en mano, los escolares colaboraron con los jardineros municipales en la colocación de 30 almendros en una salida al campo que, en el marco de las restricciones vividas por la pandemia, tiene aún más valor para la comunidad educativa. 

Paralelamente, se están reponiendo en el casco urbano árboles que se retiraron porque estaban secos, como en la calle General Emilio Villaescusa (frente a la biblioteca) o porque fueron tronchados por la histórica borrasca Filomena de hace un año, como es el caso de los pinos que existían en la Cuesta de la Bolita. «Está pendiente la plantación en toda la calle de Los Labradores, en la de San Jerónimo o en La Hontanilla, donde había chopos viejos que se han caído», señala Ana Belén Rubiato, técnica de la Concejalía de Medio Ambiente, que subraya como las inclemencias meteorológicas extremas del último año «no han afectado a los árboles como para tener que quitarlos y reponerlos, sí que sufrieron daños y hubo que intensificar las tareas de poda».