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«No puedo concebir San Mateo sin las peñas»

Manu Reina
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Javier Benayas lleva al frente de la asociación de peñas desde octubre de 2016 y este año vivirá las fiestas como si fuera nuevo tras dos años de paréntesis

«No puedo concebir San Mateo sin las peñas» - Foto: Reyes Martínez

Es evidente que el principal elemento de San Mateo es la vaquilla. No hay duda de ello porque es la esencia de esta festividad. Pero también son de vital importancia e imprescindibles las peñas, por el color, jolgorio y alegría que desprenden cada día por todo el Casco Histórico. Es difícil concebir esta fiesta tradicional conquense sin ellas, que dan cabida a día de hoy a más de 4.000 peñistas, que llevan nombres variopintos y peculiares, además de características camisetas, sudaderas y pañuelos. Este año serán 41 peñas las que desfilarán mañana y que saltarán de júbilo en la capital. Al frente de todas ellas se encuentra el presidente de la Asociación de Peñas Mateas, Javier Benayas, que ocupa este cargo desde octubre de 2016, aunque está en la Junta Directiva desde 2009 con otras funciones. 

Por fin, los conquenses volverán a escuchar el tradicional chupinazo después de dos años de paréntesis por la pandemia. ¿Hay más ilusión si cabe por volver a disfrutar de las vaquillas enmaromadas?

Sí, así es. Personalmente tengo mucha ilusión después de una pandemia mundial que nos paralizó por completo. Está claro que este año vemos ya la luz y podemos celebrar nuestra fiesta con normalidad, algo que deseábamos desde hace mucho tiempo. Tengo la sensación de como si fuera nuevo en esta fiesta o como si fuera a vivirla por primera vez. Con esa ilusión afrontamos San Mateo.

Las peñas son historia y esencia de San Mateo, ¿qué importancia tienen en esta festividad?

Las peñas otorgan alegría y jolgorio a San Mateo. El elemento principal de la fiesta es la vaquilla y eso hay que respetarlo, pero paralelo a ella, las peñas y los peñistas damos todo, como el color, la camaradería y el pasarlo bien. Nos encargamos además de que no falte nada. 

Por lo tanto, ¿concibe San Mateo sin sus peñas?

Creo que a día de hoy no. Las peñas empezaron en 1978 y llevan mucho recorrido. Llevamos muchos años y las peñas al final se han hecho un hueco en San Mateo. No queremos superar a la vaquilla en protagonismo, pero hoy en día esta festividad sin las peñas no la veo. No termino de concebirlo. Lo he pensado alguna vez, en caso de que la asociación desapareciera, pero creo que podría ser hasta caótica si así fuera. Ahora mucha gente que sube al Casco Antiguo está organizada en peña. Pequeños núcleos y cada uno en su sitio. Si eso se quitara, y cada uno subiera por su cuenta, creo que podría ocurrir cualquier cosa y sería un lío en caso de desalojar un espacio. Por lo tanto, San Mateo sin peñas sería hasta improcedente. 

¿Por qué nadie debe perderse el tradicional desfile inaugural?

La gente tiene que ver el desfile de peñas. Es un momento muy bonito. Es el punto de partida o comienzo de las fiestas de San Mateo. Es el pistoletazo de salida. En el desfile nos reunimos todas las peñas y todas juntas subimos hasta la Plaza Mayor. El desfile genera alegría, todos vamos disfrazados, cantando y con la animación que otorgan las charangas. Las peñas te animan a que te unas a ellos. También veo a mucha gente que se une a las peñas durante el desfile porque se animan y terminan subiendo con nosotros. El pasacalles tienen que concebirlo como que empiezan ya las fiestas y vamos todos juntos hacia ellas. Es algo maravilloso.

Por suerte, en San Julián no hubo agresiones sexuales y deseamos que no haya tampoco 'pinchazos'. ¿Teme que puedan ocurrir estos hechos ahora?

Miedo no. Hay un dispositivo desplegado para estos días y cada año está instalado. Desde las peñas siempre hemos colaborado y colaboraremos con las instituciones en este asunto. Siempre se han colocado también puntos violeta. Tengo que dejar claro que nosotros seremos los primeros en comunicar a las autoridades si nos enteramos de algún caso o sospecha. Lo hemos hecho siempre y lo volveremos a hacer. Sí que quiero hacer un llamamiento de cualquier persona que se entere de un asunto así, lo denuncie de inmediato y nada más enterarse porque no se puede consentir nada. Cuando se habla de fiesta, la propia palabra lo dice, es para pasarlo bien. Siempre alabo a las autoridades porque cuando estoy de fiesta estoy tranquilo y no pienso en si me va a pasar algo, ya que sé que hay gente que está trabajando y velando a mi alrededor para protegerme. Si todos denunciamos estupendo y deseo que no haya ningún tipo de pinchazo o intento de agresión sexual. 

Este año serán cinco días de vaquillas enmaromadas, ¿qué le parece esta decisión?

No es la primera vez que va a haber cinco días de San Mateo. El reglamento actual relata del 18 al 21 de septiembre, pero ha habido años de cinco o incluso de tres. O, por ejemplo, en 1977 hubo hasta siete por ser el aniversario. Pero necesitábamos las peñas saber los días exactos con exactitud para organizarnos con tiempo para saber qué comprar o si tenías que contratar a una charanga. Este año por la pandemia, la fiesta del 18 al 21 suponía de domingo a miércoles, y se quedaba ahí un sábado vacío. Por lo que me parece genial esta decisión porque mucha gente está trabajando fuera de Cuenca y es amante de San Mateo. Eso hará que puedan venir durante el fin de semana y disfrute de las vaquillas. Eso sí, (entre risas), las peñas tenemos que asumir un día más de organización y de quebradero de cabeza, pero bueno, sarna con gusto no pica. Se trabajará sobre ello y ya está. 

En esta edición habrá 41 peñas. Eso significa que hay dos menos con respecto a 2019. ¿Le entristece este descenso?

No. Las peñas son picos de sierra, y siempre lo digo. Somos como una sierra. Uno comienza de joven, como en mi caso personal, y haces con los amigos una peña y acudes a San Mateo con mucha ilusión. Cuántos más seamos mejor. Pero llega el momento de la evolución misma de la vida. Comienzas a trabajar, tienes pareja, luego hijos... etc. Eso hace que ya no te apetezca esta festividad con una asociación de 200 miembros. Ya quieres algo más relajado para disfrutar porque al final la peña es un trabajo de organización. Tienes que estar pensando siempre que no falte de nada. Eso hace que muchas peñas se vayan quedando por el camino. A mí, imagino, que me tocará quedarme también en el camino porque llegará el día que no quiera estar pendiente de la organización. Lo que querré es subir y pasármelo bien sin preocupaciones ni obligaciones. No es una tristeza que seamos menos, ya que el número varía cada año. Somos picos de sierra. El año que viene seremos más o menos, pero eso va siempre cambiando y variando como la vida misma.

Uno de los temas más candentes de la actualidad es la presencia de la vaquilla en una fiesta. ¿Puede entenderse San Mateo sin una vaquilla?

Yo no lo veo. El elemento principal de San Mateo es la suelta de vaquillas. Es lo primero que existía. De hecho, el pregón más antiguo que se tiene, que está en la Biblioteca Nacional, es de 1581. En el documento se habla de la suelta de reses. Sí que se han cambiado las ubicaciones y antes era un toro lo que se soltaba. Luego se cambió a la vaquilla por su tamaño. Es historia. No veo un San Mateo sin la vaquilla. Además, se ha trabajado con la ordenanza municipal nueva para cumplir con los criterios de la nueva Ley de Bienestar Animal. Tengo que dejar claro que los más interesados en que el animal esté bien somos nosotros mismos porque son los que queremos que nos dé el juego de participar, de correr y de completar carreras. Se podrá ver de una forma u otra. Si eres antitaurino lo ves como una salvajada, pero en realidad, los que nosotros más queremos es que el animal esté bien. 

Por último. ¿Qué deseo tiene para este San Mateo?

Quiero y deseo que todo transcurra con normalidad. Ahora que está tan de moda la palabra normalidad, pues eso es lo que quiero para San Mateo. Que no haya pinchazos ni intentos de agresiones. Que respetemos a los demás. Que todo el mundo cuando va a una fiesta es para pasarlo bien y para que no tenga que ser motivo de disgusto. También deseo que no haya percances con las vaquillas y que no haya cornadas. Que San Mateo es una fiesta de alegría y no merece la pena estar enfadado durante estos días. Es que no merece la pena. Espero y deseo que vuelva a ser todo un éxito y que tanto conquenses como turistas disfruten por todo lo alto de nuestra festividad.