Habrá que «dejarse el dinero» en los pequeños comercios

S.L.H
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Habrá que «dejarse el dinero» en los pequeños comercios para que «puedan seguir con vida». Los sindicatos reclaman campañas de concienciación para el consumidor y medidas «eficaces e innovadoras» que inyecten liquidez al sector

La calle Comercio de la ciudad de Toledo totalmenta vacía tras la declaración del estado de alarma. - Foto: Yolanda Lancha

El pasado día 14 de marzo se decretó el cierre obligatorio de todos los comercios que no sean de primera necesidad. Esto ha hecho que miles de establecimientos se hayan visto obligados a echar el cierre mientras dure esta cuarentena, lo que significa que miles de familias han perdido, de forma temporal, su única fuente de ingresos, lo que podría provocar en muchos casos el cierre definitivo de los negocios. En esta situación, el pequeño comercio ha sido el más castigado.
Los autónomos han lanzado un SOS que ha sido recogido, en parte, por los gobiernos central y autonómico, aunque aún reclaman más medidas «eficaces e innovadoras» que, una vez superada la crisis sanitaria del Covid-19, les insufle vida. Una vida que, otro lado, ya estaba en las últimas antes de que el coronavirus llegase a España, como recuerda César García, secretario regional de UPTA Castilla-La Mancha. «La situación del comercio ya venía siendo muy delicada, pues los hábitos de compra han cambiado y esto es un perjuicio muy grande para el comercio de cercanía», asegura en declaraciones a La Tribuna. 
Pero el cierre obligado de los establecimientos no esenciales tras la declaración del estado de alarma ha sido «un hachazo a la estabilidad de muchos pequeños comercios, que se van a plantear a partir de mayo o junio, o cuando se acabe el confinamiento, la posibilidad de seguir abiertos o no». 
El hecho de que el encierro, además, coincida con la época de la Semana Santa, tradicionalmente una festividad que saca a la calle a numerosa población que gasta dinero y consume, «hará que la economía y la liquidez de los autónomos se resienta aún mucho más».
Pero García ve el panorama aún más negro, pues asegura que cuando acabe el confinamiento la población no saldrá a comprar «como loca», sino que «andaremos  con mucho cuidado y cautela».


Campañas suspendidas. El secretario general de UPTA Castilla-La Mancha centró su preocupación en algunos sectores en concreto como el textil o el calzado. Explicó que muchos autónomos han cancelado ya los pedidos de primavera y verano ante el desconocimiento de cuándo acabará el confinamiento. «No han vendido todo lo que tenían que vender en la campaña de invierno y, por lo tanto, no hay dinero para afrontar las campañas de primavera y verano», lamentó. 
A su juicio, el sector sufrirá una «descompensación», no solo durante los meses de marzo, abril o incluso mayo, «sino durante todo el año que resta». «La temporada de verano e invierno nos las vamos a comer con muchos problemas de abastecimiento de productos y también de liquidez y de tesorería», alerta. 
Es por ello que desde UPTA se reclama una «gran campaña de concienciación» de cara al consumidor para apoyar al comercio de cercanía, explica García, que recuerda que el comercio minorista «asienta población, da empleo estable, genera economía y tributa en España». «Hay que intentar después del confinamiento dejarse el dinero en los pequeños comercios para que puedan seguir con vida», animó.


Los 3.200 euros de Madrid es una medida «populista». Aventuró que los gobiernos central y autonómicos tendrán problemas de liquidez y se verán obligados a «hacer encaje de bolillos» para poner en marcha medidas que tampoco cuesten mucho dinero. 
Reconoció, en este punto, que lo importante ahora es detener la crisis sanitaria y preservar la salud de los ciudadanos, y que, después, se pondrá toda la carne en el asador para recuperar la economía. 
«Como políticos están pensando a corto plazo, pero también a medio y largo plazo», comentó García, que afirmó que en un plazo de quince días o tres semanas, la Junta de Comunidades aprobará una batería de medidas que, de alguna manera, «faciliten la continuidad del comercio, de la hostelería o del turismo, así como de los sectores que más se han visto perjudicados».
Aquí, adelantó que UPTA no quiere medidas «populistas» como las que se han puesto en la Comunidad de Madrid, haciendo referencia al pago de 3.200 euros a cada uno de los 400.000 autónomos que hay en la comunidad vecina cuando solo se dispuso de cinco millones de euros. «Son medidas que quedan bien en el papel y ante los micrófonos, pero no son eficaces, ni democráticas, ni de apoyo. Son medidas populistas. Y eso no lo debemos de consentir». 
Confiesa que prefiere que el Gobierno regional se lo piense «mucho y bien» para que salga «algo realmente positivo, a lanzar un órdago y anunciar cualquier medida que luego sea un parche».
De su lado, el secretario general de la Federación de Servicios de CCOO Castilla-La Mancha, Miguel Ángel Cubillo, reclamó también estímulos e iniciativa pública para introducir dinero en la economía, aunque consideró que aún «es pronto para hablar de las consecuencias que puede traer esto». «Esperemos que solo sea un in pass y luego la economía se pueda volver otra vez a mover en los niveles en los que estaba», comentó a La Tribuna.

 

Los datos de afiliación de junio o julio informarán de lo mal parado que sale el comercio de la crisis

El secretario regional de UPTA explica que los datos de afiliación al RETA de mayo «no serán fiables», pues muchos autónomos han dejado de pagar las cuotas pero «eso no signficia que luego no abran».

En febrero de este año, según los datos de la Seguridad Social relativos al colectivo de autónomos, había en Castilla-La Mancha 35.666 comercios que daban empleo a 75.000 personas. En total, este sector cubría las necesidades de 110.000 familias en la región. Pero la crisis del Covid-19 removerá, sin duda, estas cifras, pues muchos autónomos se han visto obligados a presentar un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), cuando no despedir a su trabajador o trabajadores. 
Por provincias, detalló a La Tribuna César García, secretario general de UPTA Castilla-La Mancha, en Albacete había -hasta el citado mes de febrero- 7.732 comercio que daban empleo a 15.115 personas; en la de Ciudad Real, 9.125 establecimientos que empleaban a 17.800 personas; en la provincia de Cuenca había 3.626 comercios y 6.771 empleados; en la de Guadalajara, 3.119 comercios y 9.527 trabajadores; y en la provincia de Toledo, 12.064 establecimientos de cercanía y 25.433 trabajadores.
Preguntado por cómo se verá afectado este sector tras levantarse el estado de alarma, García explicó que los datos de afiliación al RETA del mes de mayo, cuando se conozcan, «no serán fiables del todo», porque muchos autónomos se han dado de baja para no pagar la cuota estos meses, pero «eso no significa que luego no vayan a abrir de nuevo sus negocios». 
Por tanto, comentó, habrá que esperar a los meses de junio o julio para comprobar si el sector del Comercio «se ha mantenido o ha habido un descenso». 
No obstante, y pase lo que pase, García asegura que el sector necesitará una «gran» campaña de ayuda para remontar la situación.