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Antonio Herraiz

DESDE EL ALTO TAJO

Antonio Herraiz


Cansados de trampas

02/09/2022

Lo dejó escrito Sabina en su De purísima y oro: 'Academia de corte y confección. Sabañones, aceite de ricino. Gasógeno, zapatos Topolino. El género dentro por la calor'. Era el reflejo de otra época. Una posguerra en la que uno de los términos más perdurables en el tiempo fue el de racionamiento. Ahora que el otoño se presenta plagado de incertidumbres -y no solo en lo energético-, recuperamos palabras que estaban olvidadas de nuestro vocabulario. Hoy, como entonces, los recursos escasean. No sé si llegarán a helarse las manos con inflamaciones de la piel causadas por el frío. La realidad es que no hace falta que lleguen los hielos. Paran las fábricas y la productividad baja. Cada vez hay más problemas para pagar el recibo de la luz y se multiplican los impagos. ¿Tiene solo la culpa la guerra en Ucrania? Hay que ser demasiado simplista para reducirlo todo al chantaje ruso. Aquí no se han hecho los deberes y no se ha querido abordar un problema para el que las energías renovables no son la solución. Y a la vista está. Ni en una situación tan extrema, somos capaces de mirar más allá y de buscar alternativas. Al Gobierno le hablas de la energía nuclear y empieza a tartamudear. No quieren saber nada del asunto, ni la parte del PSOE ni el ala de Podemos. El PP tampoco fue capaz de decidir nada sobre el tema nuclear que, en este momento, nos habría evitado algún que otro disgusto. Sigamos con los desprecios sin apenas argumentos. Así nos va.
La inflación -impulsada por la electricidad y los carburantes- asfixia a cualquiera y va a ser la gran espina que le mantenga sin poder tragar al presidente del Gobierno. Da bandazos y se mueve como los zombis. Si no estuviéramos en las vísperas de un año electoral, le importaría poco. No es así. A ocho meses de las municipales y autonómicas, Sánchez está condicionando el futuro de muchos territorios. Lo saben los afectados. Se decide en clave local, aunque el pensamiento y el sentimiento -y, por tanto, el voto- lo marca en buena medida una tendencia de proyección más amplia. Lo de la bajada del IVA del gas natural es una de las últimas rectificaciones a la desesperada. Se lo lleva pidiendo la oposición desde hace semanas y han tenido que caer rendidos. Para intentar de ganar el relato, recuerdan que fue el PP el que en su momento lo subió al 21%. El juego es muy infantil y también demasiado inútil.
El acercamiento de los etarras más sanguinarios a cárceles del País Vasco no ayuda a levantar la marca PSOE. Es cuestión de supervivencia y de compensar a Bildu por los favores prestados. En el Gobierno lo tratan de justificar dentro de un blanqueamiento que no se sostiene por ningún lado. El PP es el diablo y hay que buscar pactos con ángeles caritativos. Nada es gratis. Y tacita a tacita, el vaso alguna vez rebosa, por mucho que algunos barones marquen distancia con Sánchez. Al final, todos terminan llamándose lo mismo y todos son lo mismo.
Puestos a sumar -que en su caso es restar- falta el indulto a José Antonio Griñán. Que llegará. Los programas de los partidos están para no cumplirlos y con los códigos éticos pasa algo parecido. De momento, la familia del ex presidente andaluz ha registrado ya la petición en el Ministerio de Justicia. Quieren un indulto parcial por equidad y humanidad. Hubiera sido más equitativo que los casi 700 millones que birlaron se repartieran entre todos los andaluces y no sólo entre los amigos del PSOE. A ver cómo justifican cuando se lo concedan. Cualquier argumento será tramposo. Y el personal está ya demasiado cansado de trampas.