CARTA DEL DIRECTOR

Francisco Javier Martínez


El análisis DAFO conquense

La patronal conquense, es decir, CEOE-Cepyme, es muy activa en el estudio y la lucha contra la despoblación, pero los resultados que consigue parece que no son los esperados, de momento. Sin embargo, sus responsables continuan en la brecha. Ahora quieren activar la Marca Cuenca para abrir nuevas oportunidades para esta tierra. Es loable el empeño, pero nos tenemos que detener en el análisis DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades) que realiza para tener perfectamente definida la situación actual de una de las provincias más amenazadas por el éxodo rural.
Comencemos por lo negativo, las debilidades son ya históricas, pero destaca sobre el resto un tejido empresarial poco desarrollado y la escasa oferta de formación en emprendimiento e innovación. Sin empresas, poco futuro hay y sin emprendedores o ideas nuevas, la sociedad se estanca. Ahí está uno de los desafíos de futuro para la provincia y las administraciones públicas deben ser conscientes de esta circunstancia y ayudar a las empresas, además de formar a nuestros jóvenes. Los planes de empleo están bien para cubrir necesidades actuales, pero es más importante apoyar decididamente a aquellos que arriesgan su patrimonio y generan riqueza en el territorio. Esas son las políticas contra la despoblación más eficaces.
Las amenazas son palpables. A la orografía complicada de la provincia hay que sumar la competencia para atraer inversiones, pero también para captar el talento, lo que hace prácticamente imposible que proyectos punteros lleguen hasta territorios de interior como la nuestra. Ahí está la clave de la Marca Cuenca. Su potenciación puede suponer la ruptura con algunos estereotipos que persiguen a la provincia desde hace décadas.
Los aspectos positivos, es decir, las fortalezas y las oportunidades son también conocidas, pero hay que saber venderlas. Cuenca está en un lugar estratégico, tiene buena red de comunicaciones, así como suelo industrial disponible, potencial turístico y es territorio ITI, pero parece que no es suficiente. Además, el futuro es halagüeño. Hay crecimiento económico estable, Madrid escupe empresas por la escasez de suelo industrial, el sector hotelero y de turismo rural está en auge y existen ayudas para el desarrollo de negocios. Con estas notas positivas, aún no es suficiente, por lo que habrá que dar otra vuelta de tuerca para que Cuenca salga del atolladero en el que está y en esta empresa debemos estar todos, sin fisuras ni divisiones.



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