Cuenca recupera parte del pulso gracias al nivel 2

Leo Cortijo
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El aumento del aforo en los negocios de hostelería, la reapertura del Teatro Auditorio y las visitas en las residencias de mayores hacen que la ciudad ofrezca una imagen muy distinta a la de hace unas semanas

Cuenca recupera parte del pulso gracias al nivel 2 - Foto: Reyes MartÁ­nez

Es un paso adelante importante en la desescalada de la tercera ola. Los conquenses afrontan con optimismo y esperanza la entrada en vigor del nivel 2 de medidas especiales, que permite relajar buena parte de las restricciones. Eso sí, sin terminar de confiarse, siendo conscientes de que la situación puede retornar a tiempos pretéritos si los contagios vuelven a aumentar. No hay que perder de vista en ningún momento que el virus sigue presente.

Unas de las grandes beneficiadas por la relajación de las medidas son las residencias de mayores, que tan mal lo han pasado desde el estallido de la pandemia. En el centro sociosanitario donde arrancó la vacunación en territorio conquense, la residencia ‘Las Hoces’, han recibido la noticia «con los brazos abiertos», comenta su directora, Ana de la Hoz, y es que «cuanto más tiempo pasa, más necesidad tienen los residentes de contactar con sus familiares». Eso es algo que «no podemos sustituir por muy bien cuidados que estén». Aunque hasta ahora lo han suplido con videollamadas, «la falta de vínculos y lazos estrechos» con sus familias lleva a los ancianos a una situación de «cierta tristeza esencial».

Ahora el contexto es otro y en esta residencia trabajan en el protocolo para poder hacer realidad estas visitas. Hay que recordar que para poder recibir huéspedes, los centros no deben tener casos activos de Covid y haber recibido las dos dosis de la vacuna. Además, todas las visitas se deberán someter a un test de antígenos. De hecho, en ‘Las Hoces’ preparan un calendario de visitas organizado con las citas previas que ya están solicitando los familiares. De la Hoz, que transmite la satisfacción entre residentes y trabajadores de la residencia, se congratula de que por fin los centros sociosanitarios «ya no son noticia por las malas noticias, sino por las buenas, porque lo mejor que tenemos son nuestros mayores».

Además de los aficionados al deporte, también sonríen los amantes del mundo de la cultura, y es que teatros y auditorios vuelven a abrir sus puertas, eso sí, al 30 por ciento. El corazón del principal exponente de Cuenca en este capítulo, el Teatro Auditorio, vuelve a latir. Su directora, Nelia Valverde, explica que este jueves arranca de nuevo la programación entre estrictas medidas para dar «la mayor seguridad posible» al espectador. Dado que el toque de queda se mantiene a las 22 horas, la institución cultural ha adelantado 30 minutos todas sus funciones, de modo que las actuaciones previstas para las ocho y media de la tarde comenzarán a las ocho.

El Teatro Auditorio, que regresa con el espectáculo de danza urbana Códice y el violinista Ara Malikian, quiere convertirse en un puntal de la «cultura segura», y más después del «entusiasmo» entre el público por volver a disfrutar de este recurso. «Hacemos un gran esfuerzo por mantener un programa normal a pesar de las restricciones de aforo, y es una alegría volver a abrir y que la gente pueda disfrutar», remata Valverde.

Ahora bien, hay algunos que prefieren esperar a que la situación mejore todavía un poco más. Es el caso de las salas de cine que, por el momento, no alzarán la persiana a pesar de poder hacerlo. Las circunstancias son varias, según explica el gerente de Odeón Multicines, Diego Fernández. Por un lado, además de la limitación del aforo, está el toque de queda, que imposibilita ofrecer una sesión más allá de las siete de la tarde. Y por otro, la cartelera no ofrece en este momento importantes estrenos que atraigan al gran público.

Con estas circunstancias, argumenta Fernández, lo normal para este sector es esperar a «mediados o finales de marzo», aunque eso es algo que «no se sabe tampoco con seguridad». Lo que sí está claro es que hay que aguardar a que las restricciones se sigan relajando, la situación se estabilice y se proponga un calendario de estrenos atractivo que ofrezca «seguridad» a clientes, distribuidoras y salas de cine.