Las principales obras del Abstracto viajarán por el mundo

Jonatan López
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La Fundación Juan March aprovechará las obras de climatización del museo de las Casas Colgadas, que tendrán un coste de 450.000 euros, para exponer la colección en centros expositivos internacionales

Las principales obras del Abstracto viajarán por el mundo

La Comisión Ejecutiva del Consorcio Ciudad de Cuenca dio ayer luz verde al proyecto de climatización el Museo de Arte Abstracto Español que cofinancia a partes iguales con la Fundación Juan March y que tendrá un presupuesto de 450.000 euros. Es decir, la Fundación y el Consorcio aportarán 225.000 euros cada una para colocar al espacio museístico en el primer nivel de centros expositivos del mundo. El espacio emblemático de las Casas Colgadas experimentará de nuevo, al igual que la remodelación que se efectuó en 2016, una actuación necesaria que coloca al museo en la vanguardia de las galerías más importantes.  

Y es que, para la Fundación Juan March, la intervención de «mucho calado» aprovecha esta circunstancia que puede ser definitiva para la historia del museo conquense. Ya de por sí, «el hecho de que unos artistas crearan un museo en los años 60, con todo lo que eso implicaba», puede ser un espaldarazo definitivo para que la colección «se conozca por todo el mundo». Es por ello que la Fundación «plantea una itinerancia de parte de la colección», que cuenta la historia del museo y llegará a las principales galerías de arte moderno y vanguardista, afirma Manuel Fontán, director de museos y exposiciones de la Fundación Juan March. 

De hecho, detalla, ya hay varios centros expositivos de prestigio que se han interesado en acoger dicha muestra. «En junio y julio hemos enviado estimaciones presupuestarias a museos de todo el mundo y algunos de ellos han mostrado mucho interés. Ya estamos negociando un calendario». Eso sí, no todas las obras viajarán «por una cuestión de conservación o tamaño», pero «es una itinerancia de obras paradigmáticas y emblemáticas».

Antes y después. La actuación es otro antes y después en la historia de un museo que a partir de su creación, en 1966, tuvo una gran presencia internacional. Ahora, con la climatización, «se aprovechará para recordar en nuestro país y en el mundo la importancia que tuvo. No solo porque las obras sean muy buenas o llamativas, sino porque la historia hay que contarla con esas obras y con material fotográfico, audiovisual y documental, que explica lo que ha pasado en la cultura española desde la década de los 60 hasta hoy».

La finalización de las obras no estará ligada al regreso de la muestra itinerante puesto que, señala Fontán, «hay colección suficiente para abrir el museo» con obras donadas por Zóbel en 1981. 

El director de museos y exposiciones de la Fundación, confirma que las primeras fases de las obras podrían comenzar entre los meses de junio y julio de 2022. No se conoce aún cuantos meses de duración se emplearán –se estima que cerca de un año–, pero Cuenca contará con un museo «absolutamente mejorado en sus condiciones de climatización, sin que pierda su esencia».

La actuación de mejora contempla en un primer momento el cierre parcial de las salas expositivas y, probablemente, el total en algún periodo. Este hecho no está confirmado aún, puesto que «ya climatizamos una parte en 2016 y que, en principio, no hay que intervenir». No obstante, apunta, la idea es que «toda la actividad que se pueda tener durante la obra se mantenga». La climatización pone al museo definitivamente «en el siglo XXI, desde el punto de vista de la conservación de las obras y de la confortabilidad de la experiencia del visitante».

El Consorcio desbloquea una obra «demandada desde hace años». Darío Dolz, alcalde de Cuenca y presidente del Consorcio, aplaude esta actuación que «era demandada desde hace varios años» y la Fundación «siempre había encontrado tropiezos para llevarla a cabo. Se desbloqueó en menos de un año y estamos muy satisfechos de que se haya aprobado esa subvención nominativa, con todo los informes favorables de la Abogacía del Estado».

Dolz reconoce que el Abstracto «es un museo único, internacional,  la gran pequeña joya de la ciudad. Es el estandarte de Cuenca por las obras que atesora y también por el espacio que ocupa», afirma, y añade que la actuación que se va a llevar a cabo «completa todo un entorno que se produce en esta zona, tanto el Restaurante de las Casas Colgadas, como el museo que ocupa la Fundación Juan March». El hecho es que el Ayuntamiento de Cuenca ha puesto sobre la mesa todas las herramientas para que este espacio simbólico sea un punto neurálgico, cultural y gastronómico de la capital.