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Híbridos y eléctricos ofrecen músculo a un sector «tocado»

Leo Cortijo
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Los vehículos no contaminantes ganan terreno a «muy buen ritmo», ya que se vendieron un 66 por ciento más que el año pasado, y ya representan una cuota de mercado superior a los diésel en territorio conquense.

Híbridos y eléctricos ofrecen músculo a un sector «tocado» - Foto: Reyes Martí­nez

La pandemia ha supuesto un misil a la línea de flotación de muchos sectores de la economía. El turismo o la hostelería, sin ir más lejos, han sido dos de los grandes damnificados por esta circunstancia, aunque la industria de la automoción tampoco se queda atrás en este sentido. Según un informe de CaixaBank Research, más de 400 empresas del ramo no pudieron aguantar la fuerte y virulenta tormenta pandémica y terminaron por echar la persiana en toda España. Una de ellas en Cuenca –Ford–, cuyo cierre se ha conocido en las últimas semanas.

El sector no pasa por su mejor momento, y es que a la «grave» incidencia de la pandemia se ha unido ahora la crisis de los microchips, que ha vuelto a poner en jaque infinidad de compañías y puestos de trabajo. Fidel Monedero, presidente de la Asociación Provincial de Concesionarios de Vehículos de Cuenca (Convecu), hace una radiografía perfecta de la situación. «A la parálisis del mercado propia de la pandemia y que se retoma cuando a partir de mayo decae el estado de alarma y la gente empieza a moverse», explica, «se suma el problema añadido de los microchips». Y así, «pensando en que ya podíamos respirar, volvemos a darnos de bruces y a no terminar de levantar cabeza».

Este problema sobrevenido afecta a todo el mundo, a todas las marcas y a todos los productos de automoción. «Nadie se libra», comenta Monedero. Y el problema es complejo, porque «ahora mismo todos quieren comprar coches, pero éstos van llegando a cuentagotas». Antes un comprador acudía al concesionario y si el coche no estaba en exposición, se pedía y en «dos o tres meses lo tenías aquí». Ahora, remata este experto en la materia, ese espacio de tiempo se dispara hasta los siete u ocho meses. Él en concreto, como responsable de Mercedes Benz en Cuenca, apunta que «los coches que vendí en junio los estoy empezando a entregar entre ahora y noviembre; y los vendidos en agosto los entregaré en febrero o marzo».

La carestía de microchips, por tanto, hace que llueva sobre mojado y que la salida de la crisis esté costando más de lo debido a un sector ciertamente «tocado». Monedero tiene claro que «si no hubiera sido por esto, tendríamos unos volúmenes de venta tres veces mayores que los que estamos teniendo». Un dato que ayuda a entender la magnitud del entuerto. Ahora bien, esta situación es «provisional», pues según los expertos que le asesoran, la solución llegará «poco a poco» y será «casi definitiva» en torno al segundo semestre del año que viene. De esta forma, remata, «toca aguantar».

Cambio de paradigma. Ahora bien, hay estadísticas que invitan al optimismo. Y si no, al menos, al cambio de paradigma en los hábitos de consumo en la industria de la automoción. Los híbridos y los eléctricos marcan un hito al representar más cuota de mercado que los diésel. Los vehículos no contaminantes ya suponen más de un 27 por ciento del total de los vendidos en territorio conquense. Según los datos que maneja Convecu, en lo que va de año se han despachado 266 unidades por las 151 de 2020, lo que se traduce en un notable crecimiento del 66 por ciento. Por el contrario, los diésel cayeron por encima del 32 por ciento, al pasar en ese mismo periodo entre un año y otro de 362 a 245. Así, su cuota de mercado queda en los 25 puntos porcentuales.

La tendencia es que este contexto «siga al alza» durante los próximos años «y cada vez de forma más agudizada». Al final, argumenta el presidente del colectivo, «es normal que aumenten las ventas porque se están propiciando ayudas muy interesantes para quitar diésel y gasolinas antiguos que son los que más contaminan». Así pues, «a marchas forzadas», todos los fabricantes, a través de su red de concesionarios, apuestan por este segmento. «Estamos abocados al mundo híbrido y eléctrico», sentencia.

Sin embargo, por el momento, los ‘reyes’ siguen siendo los gasolina, que suponen en torno al 47 por ciento de todos los vehículos vendidos en Cuenca y que notaron en menor medida la incidencia de la pandemia, ya que la reducción de ventas fue solo del 12 por ciento, al pasar de las 519 unidades comercializadas en 2020 a las 455 de 2021.

En total, los concesionarios conquenses han visto salir por sus puertas 966 coches desde que comenzó el año, mientras que el pasado, con una pandemia de por medio, fueron 1.032. 66 vehículos menos, lo que se traduce en una caída de casi seis puntos y medio. Entre unas cosas y otras, concluye Monedero en este sentido, «llevamos un año y medio bastante difícil».