Orgullo rojillo

Jonatan López
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El equipo de Las Quinientas se reinventa, forma una plantilla que combina mucha juventud con veteranía y no pierde la ilusión por hacer un buen año en la Preferente

Orgullo rojillo

Fútbol modesto, humilde, de barriada y de imaginación por los recursos limitados. Esa es la definición que se podría aplicar a un CD San José Obrero que arrancó hace dos semanas el campeonato de liga en Preferente. El equipo rojillo, reconocible por pelear por su supervivencia, vuelve a reinventarse para tratar de hacerse un hueco en la categoría y mostrar su particular estilo y carácter a la hora de gestionar un club. Es el regreso a sus orígenes y el deseo de seguir contando con gente de Cuenca para volver a encandilar, al menos, a sus fieles seguidores de Las Quinientas.

Recién estrenado el campeonato, los obreristas encajan las piezas para afrontar una campaña que seguramente sea de transición. Al mando de esa máquina vuelve a estar Fran García, técnico de la casa que conoce a la perfección dónde están los mandos. Arrancó la liga con un empate ante el CD Villa y una derrota por la mínima en Los Yébenes este fin de semana pasado. El objetivo es «aclimatarse lo antes posible, crecer a lo largo del campeonato y no perder la ilusión por hacer un buen año». 

La primera plantilla, formada por jóvenes y veteranos, se nutre de jugadores del pasado año, de los juveniles del Nacional del Conquense y Provincial del Ciudad Encantada, repescados y algún fichaje de la Balona. En todo caso, desde el club se traslada que el futuro del equipo en la liga «lo marcará el devenir de estas primeras jornadas. Hay un periodo de adaptación, pero cuanto antes nos adaptemos a la circunstancias mejor que mejor». 

Reconoce el club rojillo que el inicio de la liga no es el mejor que podría haberse producido, aunque se empató ante un rival llamado a estar en los primeros puestos de la tabla –a pesar de haber ascendido este año– y el segundo se perdió por detalles. 

Los rivales. Hay quien opina que el grupo  dos es más asequible que el uno –con equipos como Tomelloso, Alcázar, Atlético Ibañés, La Solana, Criptanense, Pedroñeras o Almagro– , pero el San José se tendrá que jugar los cuartos con conjuntos reforzados como el propio CD Villa, CD Cazalegas, el recién descendido Madridejos, el Talavera B o el Sporting Cabanillas. 

Para ello tendrá que hacer del campo Obispo Laplana su particular fortín y esperar a que la afición recupere también la normalidad y regrese para animar a los suyos. 

En este sentido, el club de Las Quinientas considera que no tener apuros a lo largo del año «pasa por hacernos fuertes en casa. Las condiciones del terreno de juego nos benefician y, al ser un equipo joven, es importante que sienta el aliento de la grada». Es una seña de identidad de la casa «y lo tiene que seguir siendo». 

Es evidente que la meta «es salvar la categoría sin apuros» pero, si el San José tiene condiciones para ello, se peleará por estar lo más arriba posible.