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Javier Caruda de Juanas

Javier Caruda de Juanas


Las buenas noticias

17/11/2022

Ciertamente, uno tiene que alegrarse también de las buenas noticias que se producen en Cuenca o de los éxitos de los conquenses que, por aquello de labrarse una vida mejor, se han visto en la obligación de hacer las maletas para desarrollar su labor profesional lejos de la ciudad que les vio nacer. Y aunque ser feliz no implica que todo sea perfecto, levantarse con la noticia de que un paisano ha sido nombrado mejor docente de España en su categoría es una inyección de moral y de alegría en estos días en los que parece que andamos con el ánimo un poco disminuido. El reconocimiento obtenido por Alberto Castellano tiene muchísimo mérito, en primer lugar por el alto nivel del profesorado conquense (harina de otro costal es que, entre unos y otros, puedan o les dejen desarrollar su labor como quisieran) y, en segundo lugar, porque han sido sus propios alumnos los que han propuesto su candidatura, lo que no es lo más normal.
La emigración de nuestros jóvenes (o no tanto) suele viajar con malas compañías en forma de tristeza, envejecimiento, despoblación…por eso cualquier proyecto tendente a fijar población me parece, siempre, una idea magnífica. Tal y como recogíamos en nuestra edición del pasado lunes, el próximo día 22 el MUPA será sede de un evento que ha de situar a Cuenca como destino perfecto para el teletrabajo. Amén de las ya conocidas cualidades que disfrutamos los que por suerte aquí trabajamos, se pondrán encima de la mesa aquellos aspectos de los que aún adolecemos desde el punto de vista de aquellos nómadas digitales que ya viven entre nosotros. Ojalá esta experiencia tenga un doble efecto. Por un lado, que se produzca un efecto llamada a todos aquellos emprendedores y empresas que puedan hacer del teletrabajo su forma de vida. Y, por otro, que se produzca el efecto retención, es decir que la emigración laboral no sea casi una obligación, ofertando al conquense la posibilidad de desarrollar su actividad profesional entre nosotros.
Completamos las buenas noticias con la inauguración el pasado martes de la exposición de Fernando Zóbel en el Museo del Prado. No suele ser habitual programar un pintor contemporáneo en un museo de corte tan clásico como es la pinacoteca nacional. De hecho, esta es la primera vez que se programa a Fernando Zóbel en el Prado gracias a la voluntad del propio museo, de la Fundación Juan March y de la Fundación Ayala. Hasta el próximo mes de marzo podremos contemplar toda una colección de cuadros, apuntes y dibujos en el que se plasma un franco diálogo entre nuestro querido Zóbel y todos aquellos artistas en los que se inspiró. Por cierto, ya que parece que estamos en una buena racha ¿sería mucho pedir a quien corresponda que se den los pasos oportunos  para que esta exposición pudiera completar la ya espectacular oferta cultural conquense? ¿No sería un nuevo regalo de Zóbel el poder contemplar su obra en la ciudad que tanto quiso junto a la de los grandes maestros que admiró?