El tabaco se resiste a la última calada

J. López
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La estadística de venta de cigarrillos que elabora el Ministerio de Hacienda confirma el aumento del consumo en la provincia, que en los primeros ocho meses del año ya acumula un gasto de 43,7 millones de euros

El tabaco se resiste a la última calada

¿Es usted fumador, o lo ha sido alguna vez? Sepa que la adicción al tabaco de un consumidor habitual puede llegar a quitarle 10 años de vida. Además, se dice que cada cigarro que haya fumado le descontará 11 minutos de existencia. Aunque no es una ciencia exacta, está probado que la nicotina no desaparecerá del torrente sanguíneo del cuerpo hasta pasados 10 días y, si usted es un fumador diario, tendrá muchas más papeletas para desarrollar varios tipos de cánceres, enfermedades cardiovasculares, respiratorias, pulmonares, etc. El proceso de echarse un cigarrillo a la boca, inhalar el humo y exhalarlo tras el paso por el sistema respiratorio no sólo sale caro para su bolsillo, también lo es para su salud. Tanto es así que más del 23 por ciento de la población, según los últimos indicadores, consume tabaco a diario. Además, este hábito causa el fallecimiento de unas 52.000 personas al año. 
Nicotina, monóxido de carbono, alquitrán, gas cianhídrico, piridina o amonio, entre otras sustancias, amén del ahorro económico considerable que supone dejar de fumar, parecen suficientes razones para replantearse pasarse al lado sano de la vida. No obstante, y aunque creíamos que el tabaco se iba eliminando poco a poco de nuestra sociedad, las estadísticas de venta indican lo contrario.
La ley antitabaco de 2011, aquella célebre medida que prohibió fumar en espacios públicos, bares, restaurantes y demás, fue determinante para reducir la venta de tabaco en sus diferentes modalidades, pero no fue definitiva. Entonces, muchos aprovecharon la subida del precio de la cajetilla –ahora cuesta prácticamente el doble– para dejar el hábito y, consecuentemente, las ventas empezaron a descender año a año. En 2010 se llegó a vender la nada despreciable cifra de 65,3 millones de euros en tabaco en la provincia. Sin embargo, al cierre del ejercicio del año pasado se habían comercializado 57,5 millones de euros. 
Algo parecido pasa con las cajetillas de tabaco de 20 cigarros. El formato más popular a la hora de fumar ya no cuenta con tantos adeptos y ha bajado considerablemente sus ventas en la última década. Entonces se vendieron 20,4 millones de cajetillas, es decir más de 400 millones de cigarrillos, y el año pasado se despacharon 11,2, la mitad de pitillos.
Ahora bien, las leyes antitabaco ya no dan más de sí. Las estadísticas del Comisionado para el Mercado de Tabacos del Ministerio de Hacienda constatan que la venta ha subido en los últimos meses en Cuenca. Hasta septiembre de este año –último mes contabilizado por el análisis de ventas de tabaco en su diferentes variantes– se habían vendido 43,7 millones de euros frente a los 43,4 del mismo periodo de 2018. Sube, principalmente, la venta de cigarrillos, que pasa de los 38,8 millones de hace un año a los 39,2, mientras que descienden los cigarros (1,4 millones), picadura de liar (2,8 millones) y picadura de pipa (227.595 euros). 
El aumento de la venta de cigarrillos se confirma con el número de cajetillas de tabaco que se han vendido durante los ocho primeros meses del año. En 2018 se habían expedido 8,5 millones de cajetillas de 20 cigarrillos y en el presente año se llega a la cifra de 8,6 millones. 
Repunte entre los jóvenes. ¿Por qué se ha producido ese cambio de tendencia en los últimos tiempos?  La última Encuesta sobre Uso de Drogas en Enseñanzas Secundarias 2018-2019 señala que el tabaco, tras el alcohol, es la segunda droga más extendida entre adolescentes y jóvenes de entre 14 y 18 años. En este último año, un 35 por ciento de los estudiantes de Secundaria confiesan que han fumado algún cigarrillo. Los chicos fuman una mayor cantidad de cigarrillos, 6,5, y las chicas fuman de media 5,5. Eso sí, el consumo de cigarrillos de cajetilla está más extendido entre el sexo femenino. 
Algo parecido confirma la última encuesta sobre Alcohol y otras Drogas en España (Edades) que se publicó a finales de 2018. El repunte del consumo es de un tres por ciento y la cantidad de fumadores es similar a la de 1997. Ese incremento se atribuye, principalmente, a los jóvenes que se han iniciado en este hábito insano.
Es por ello que, neumólogos de España están demandando que se duplique el precio del tabaco y la cajetilla de 20 cigarrillos pase a costar 10 euros, como sucede en varios países europeos, caso de Francia. 
En ese sentido, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica aplaude que el Ministerio de Sanidad financie fármacos  como la vareniclina que pueden ayudar a deshabituarse. El objetivo es claro: reducir el número de adolescentes que, de media, se inician en el consumo a los 14,7 años; elevar el precio del tabaco; y aumentar la asistencia sanitaria para ayudar a los que quieren dejar de fumar.