MIS RAZONES

Pilar Gómez


Sánchez juguetea con Ciudadanos

15/06/2020

La plana mayor de Ciudadanos fue recibida en La Moncloa por la vicepresidenta segunda y algunos colaboradores. Un encuentro que sirvió para reflejar gráficamente el apoyo del partido naranja a las disposiciones del Ejecutivo sobre la vuelta a la normalidad, esa etapa todavía por definir a la que arribará nuestro país a partir del 21 de este mes.
Desde que asumió la dirección de Cs, Inés Arrimadas ha dado un vuelco a la estrategia de su partido. Nada de acercarse al PP y a Vox, origen a su criterio del cataclismo sufrido por su formación en la última cita electoral. Ahora se trata de convertirse en un partido ‘útil’, es decir, no un mero comparsa del ‘trifachito’ sino en una fuerza con protagonismo y voz propia en el actual tablero político.
Este volantazo es muy arriesgado. En primer lugar, porque Pedro Sánchez suele incumplir sus compromisos y olvidar sus promesas. Y, en segundo lugar, porque buena parte de la militancia de Cs quizás no entienda esa aproximación a un Ejecutivo  que ha incurrido en acuerdos y pactos detestables con las fuerzas separatistas que pretenden dinamitar nuestro marco constitucional.
El esfuerzo de la dirección naranja por explicar que el respaldo al Gobierno es estrictamente finalista y que no se trata de un pacto genérico, que busca respaldar medidas de índole sanitaria o económica, necesita de mayores explicaciones y hasta concreciones. Menos lírica y más pragmatismo. En cualquier caso, esta deriva  impulsada por Arrimadas se antoja llena de peligros, quizás demasiado audaz, pero es posible que inevitable. Si al final sirve para que Sánchez cambie de socios, bendita sea. Pero es natural mantenerse en un abierto escepticismo.