CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


Gobernar no es nada fácil

Gobernar no es fácil, incluso los que llegan al gobierno con larga trayectoria previa se afrontan a problemas que les quitan el sueño. Los políticos de la España actual no contemplan otro futuro que mantenerse en política; apenas bregados en experiencia, su objetivo cuando toman decisiones es el de sobrevivir. Cometen así errores de bulto, en el gobierno y en la oposición, porque su falta de bagaje y sus intereses personales les impiden comprender que , antes de dar un paso, hay que analizar sus posibles consecuencias.

El Gobierno, antes de apostar por la tecnología 5G de Huawei tendría que haber dedicado una sentada a cambiar impresiones con Estados Unidos, porque se sabe muy bien que Trump está en lucha contra la empresa china y no duda en castigar a quienes mantienen contratos con ella. Perder el apoyo del gobierno de Estados Unidos en determinadas cuestiones puede ser letal para España, sobre todo en el terreno de la información y la inteligencia cuando es obligado estar permanentemente atento a las amenazas terroristas.

En un plano completamente distinto, Sánchez ha tirado por la calle de en medio en el asunto vasco y, para garantizarse el apoyo incondicional del PNV, le dará las competencias penitenciarias y, en un año, las de la Seguridad Social, esto último de gravísimas consecuencias. Tantas que incluso es posible que las tumbe el Tribunal Constitucional, porque rompe con la igualdad entre españoles. La prueba es que esa reivindicación está ahí desde hace años y no ha habido un solo gobierno que la haya aceptado, porque es inaceptable.

También es complicado ser líder de la oposición si no se ha peleado previamente en la construcción o el mantenimiento de un partido. Pablo Casado se ha encontrado con un peso pesado en Galicia, Feijóo, ante el que se ha visto obligado a ceder porque no hacerlo podría provocar le pérdida del poder del PP en Galicia, todo un bastión del partido. Ha mirado entonces hacia el País Vasco y, de espaldas a Alfonso Alonso, Génova acordó dar a Ciudadanos los números dos de las listas de Alava y Vizcaya. Un sinsentido, porque Cs no existe en esa región, ni un parlamentario, ni un concejal.

Dicen los de Génova que hay que comparar con la situación de Ciudadanos en Cataluña, pensando en las próximas listas de allí. No es igual: Ciudadanos ganó las elecciones últimas, pero su declive es evidente y las encuestas le auguran una bajada brutal mientras que al PP, que sí tiene representación parlamentaria en Cataluña aunque pobre, los sondeos le conceden algún escaño más en las próximas … porque suma votantes de Cs disconformes con los vaivenes de Rivera y con que la plana mayor de Ciudadanos se haya marchado a Madrid.

Cualquier político con experiencia y visión de futuro encara las decisiones con más seriedad y sentido de Estado que el que demuestran los que hoy ocupan el gobierno y la oposición.



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