RATAS DE DOS PATAS

Ángel Villarino


Covid: Una fiebre del oro

27/03/2020

Fábricas de juguetes intentando ensamblar respiradores, fábricas de ropa interior intentando tejer mascarillas, fábricas de chubasqueros diseñando modelos de EPIs… La industria china se ha volcado en un mercado en el que saben que no faltarán clientes en los próximos meses: el del material sanitario.
Pasada la temporada de neumonías, se vive una auténtica fiebre del oro en el país asiático para conseguir contratos en Occidente. Es un negocio redondo, en el que se pueden inflar los márgenes hasta el infinito, bajar los estándares de calidad y cerrar los tratos con prisas y exigiendo. Está todo a su favor. Y no tienen nada que perder porque no hay coste de oportunidad: Occidente no va a demandar durante una buena temporada los cachivaches que producían para nosotros.
China está manejando esta crisis con la habilidad y el olfato que acostumbra. Los empresarios del ‘import/export’ se ofrecen incansablemente como intermediarios, prometiendo que hay existencias para calmar las necesidades de cualquier hospital. Es en ese contexto en el que gobiernos de todo el mundo, desesperados, acaban comprando material defectuoso como los famosos test que Sanidad se ha traído de Shenzhen.
Ocurre que hemos visto la cara más amable de Pekín en los últimos días: la de la diplomacia solidaria. Pero en los próximos días, semanas, meses, años, nos iremos acostumbrando a otro tipo de relación, más parecida a la que han ido ejerciendo en su patio trasero asiático, en América Latina o en África, donde han actuado como potencia hegemónica y con la sartén por el mango.
Y un apunte: en la guerra fría de los próximos años hay quien ya dar por vencedor a China. Yo no lo veo tan claro. Sigo teniendo esperanzas en la capacidad de los Estados Unidos para reinventarse y movilizar todo el talento, los recursos y la ambición de una sociedad a la que, como decía Tocqueville, conviene no subestimar nunca.



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