TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


Apestando

06/04/2020

Supongo que será así en todos los países, pero como éste es en el que nos ha tocado vivir, sentencio: nuestro fútbol apesta. Centremos el tiro: cuando más fútbol hay es cuando no hay fútbol, es decir, mientras las competición está en marcha existe una rutina (previa, partido, resaca; previa, partido, resaca; previa…) que llevamos con relativa normalidad; cuando el fútbol para abruptamente, pongamos verano, el fútbol necesita seguir vendiendo sus bondades y miserias… y es cuando apesta, apesta mucho. De la nada, como los anuncios de colonias en antevíspera de Navidad o los guiris de paella y balcón a finales de junio, aparecen los fichajes que nunca serán. Siempre en blanco y en azulgrana, por supuesto. Dos docenas de ellos arrancan el verano ocupando portadas bajo enormes letras: «Al caer», «Más cerca», «Objetivo primordial», «Últimos flecos», «A un paso». Conforme avanzan las fechas, algunos van quedándose por el camino. Lo que la lógica dictaba a comienzos de verano («¡Por el amor de Dios! ¿Qué va a hacer Florentino (o Bartomeu)? ¿Inscribir dos equipos?») va cayendo por su propio peso y a comienzos de agosto ya apenas quedan tres o cuatro nombres que no salen de la primera página. «A punto», «Esperando el OK», «Acuerdo inminente», «La pieza que falta»… Puede que el 31 de agosto, cuando cierran los mercados, ninguno (repito: NINGUNO) de esos fichajes haya llegado a buen puerto. E imagino a muchos diciendo con sonrisa estúpida: «Ya, pero, ¿y lo que nos hemos divertido?». Porque todo lo que salga de Bernabéu y Camp Nou, hogares de gigantes casi omnipotentes, suena verosímil, ¿verdad?

Pues así (apestando) también en cuarentena: el Madrid ya ha 'fichado' a Pogba, Haaland, Camavinga y Mbappé, y el Barça a Neymar y Lautaro. Sin salir de casa, eso sí.