CARTA DEL DIRECTOR

Francisco Javier Martínez


La hostelería está en jaque

04/10/2020

Los efectos de la pandemia que nos azota desde principios de año comienzan a hacerse más visibles cada día que pasa. Bien por acción o inacción política, el foco de la opinión pública se fija en uno u otro sector, pero el que siempre está es el de la hostelería y, en el caso de Cuenca, es uno de los motores económicos de la provincia, sobre todo en la capital.
Los hosteleros se echaron esta semana a la calle para protestar por la situación de desamparo en la que se encuentran. Son de los sectores más castigados, ya que perdieron miles de euros durante el confinamiento de tres meses y después son maltratados por las administraciones en uno u otro sentido. Reclaman ayudas y decisiones con sentido para poder salir del atolladero en el que el Covid-19 nos metió a todos.
La situación empieza a ser desesperada y que caiga un sector como el hostelero en una ciudad como Cuenca es un problema, y no pequeño. La ciudad y buena parte de la provincia está enfocada hacia el turismo y aquí está incluida la hostelería. En la provincia, se calcula que existen 2.000 empresas dedicadas a este sector, pero hay que multiplicar varias veces para determinar el alcance de la crisis en cuanto a puestos de trabajo se refiere. La suspensión de la Semana Santa supuso un rejonazo económico de primer orden para cientos de empresas y trabajadores; durante el verano, los negocios se defendieron como pudieron, pero ahora llega el otoño y el invierno sin ninguna expectativa y, lo que es peor, con una nueva suspensión de la Semana Santa en ciernes -en Andalucía el debate sobre la celebración de procesiones ya está abierto, por ejemplo-.
Si Cuenca ha sido históricamente la gran olvidada en cuanto a comunicaciones e inversiones industriales, si ahora se viene abajo el sector de la hostelería y el turismo... ¿quién reflotará la economía provincial cuando levante la crisis que ya hace estragos?
Las administraciones públicas tienen una patata caliente muy complicada de gestionar y sin tiempo para poder reflexionar. Hay que actuar de forma inminente para que las consecuencias de la pandemia de coronavirus sean lo menos graves posible. Y el sector hostelero debe ser uno de  los primeros objetivos a ayudar, porque es uno de los valores de la economía de la provincia y del que dependen miles de personas en el ámbito laboral.
Ojalá los hosteleros tengan pronto buenas noticias que trasladar, porque querrá decir que estamos saliendo del agujero.