CRÓNICA PERSONAL

Antonio Casado

Periodista especializado en información política y parlamentaria


El error de Sánchez

Error Sánchez o síndrome del piloto borracho, que viene a ser lo mismo. Que acepte finalmente los dos formatos, el de la televisión pública y el de Atresmedia, no le redime de su pecado inicial. El jueves pasado en la radio todavía decía: "Yo soy partidario de un debate a cinco". Quiere (quería, ya no puede) a Vox en el debate de líderes. Y eso supone que, por interés de partido, se pasa por el arco del triunfo la doctrina de la Junta Electoral Central. No me refiero solo a que ya es de obligado cumplimiento la exclusión del partido de Abascal por carecer de representación parlamentaria. Me refiero más bien al hecho de que el presidente del Gobierno de la Nación ya conocía esa doctrina con anterioridad. Por tanto, la vulneración era consciente.

También la corporación pública de RTVE conocía dicha doctrina, la que ha ido forjando el judicializado ente regulador de las campañas electorales (ocho magistrados del Tribunal Supremo, cinco catedráticos de Derecho y el secretario general del Congreso de Diputados). Y actuó en consecuencia. Desde el principio entendió TVE que no podía invitar a Vox por ser una fuerza política producto de las encuestas, no de la vigente orografía parlamentaria, cuya proporcionalidad está recogida hoy por hoy en la Diputación Permanente del Congreso. Un encomiable ejemplo de compromiso institucional que, por paradójico que pueda parecer, no se puede atribuir al Gobierno de la Nación. Que finalmente Moncloa y Ferraz hayan aceptando el formato propuesto por la televisión pública (debate sin Vox) ni siquiera significa que se reconoce el error previo.

Sánchez insiste en que Vox debería estar. Un criterio lógico en un periodista, en un observador de la realidad, pero no en quien tiene la obligación institucional de respetar las reglas del juego y dar ejemplo. Las ha terminado respetando. Pero a regañadientes. De ahí la pataleta sobrevenida que ha llevado a Moncloa a crear confusión respecto al solapamiento de fechas y a los compromisos adquiridos previamente por los líderes políticos con Atresmedia para el día 23. A pesar de la exclusión legal de Vox, esta cadena ha decidido mantener el debate para esa fecha con los grupos que sí obtuvieron representación parlamentaria en las elecciones de 2016. A modo de conclusión: creo que este culebrón de los debates electorales, cuya falta de regulación legal sigue siendo una asignatura pendiente de la democracia, ha llevado la política nacional a su punto culminante de infantilización.