ÁNGULOS INVERTIDOS

Jesús Fuentes


Un barrio con futuro: Palomarejos

02/02/2020

El cierre del hospital del barrio de Palomarejos, de Toledo, produce en algunos vecinos vértigo. Tal vez por eso no se les ocurre otra cosa que pedir otro hospital. Es normal. El barrio de Palomarejos es un barrio antiguo en el que se instaló un hospital, porque estaba alejado del centro histórico, cuyo paisaje más cercano (ya entonces) había que proteger. A su amparo fue creciendo el barrio. Primero con viviendas sociales. Recuerden Corea. Más tarde, con otros  tipos de viviendas, lo que le constituye en uno de los barrios más antiguos de Toledo, por una de las orillas del Tajo.

Y, ciertamente, es un barrio cuyos edificios han envejecido, sobre todo porque no se emplearon en la construcción materiales de calidad. Aunque eso sería extensible a otros barrios contiguos. Lo de la calidad de la construcción en Toledo no es una de sus bondades. Probablemente también esa condición incremente el vértigo y el temor a que el barrio quede vacío y abandonado. Y sin embargo, el barrio de Palomarejos reúne los requisitos, sobre plano, para convertirse en uno de los mejores barrios de Toledo, fuera de la muralla. Es llano, bien comunicado con el centro histórico y con el resto de los otros barrios, cercano a la Universidad de Castilla-la Mancha, bien dotado de servicios educativos, sanitarios y de otra índole. En fin, que pudiera convertirse en uno de los barrios punteros  de la ciudad.

En otros lugares, sobre todo de Europa, en vez de  disponer del suelo como si fuera un producto  consumible y desechable, se suelen adaptar los barrios que van quedando obsoletos. En algunos casos se derriban bloques enteros, en otros, lo más frecuente, se rehabilitan  edificios, se abren nuevos espacios de uso público y se construyen mejores viviendas, si son necesarias. Palomarejos en un futuro razonable dispondrá de  amplios solares, como  el del hospital, el anticuado e indigno cuartel de la Guardia Civil y el edificio que se levantó para alguna institución pública y que nunca se abrió. Esos elementos, más su enclave estratégico, sitúan al barrio de Palomarejos en condiciones optimas  para convertirse en un barrio de lujo, sin que esto signifique expulsar a nadie de sus viviendas. Recomponer, replantear y rehabilitar el barrio  debe ser, por lo demás, una  fuente de ingresos para el municipio y una buena cartera de empleos durante años. Claro, que es un trabajo de tiempo y dependerá  de la gestión de las instituciones públicas.



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