EL REPLICANTE

Alejandro Ruiz


El puño, la rosa y el trébol

11/06/2020

Con lo del griego Movimiento Socialista Panhelénico (PASOK), que después de gobernar una buena parte importante de las últimas cuatro décadas se halla prácticamente desaparecido del mapa político, junto con el Partido Socialista (PS) francés, que se encuentra en la situación más débil de su historia, todo apuntaba también al contagio, la debacle y la irremediable desaparición del PSOE, que parece que tiene una flor en el culo.
Decir que se tiene una flor en el culo o que se nace con una flor en el culo, equivale a decir que se tiene suerte en la vida. Normalmente no se suele concretar el tipo de flor. Parece que cualquier especie de estructura reproductiva propia de las espermatofitas sería suficiente para dignificar aquella parte de la anatomía humana de inmundicia y barrizal, que nos sirviera para componer y dar sentido a la figura de tener una flor en el culo.
En este caso la flor es una rosa, sin duda. De hecho, en un repaso a la iconografía del puño levantado, que nos lleva al saludo del Frente Popular, adaptado luego por la izquierda española y europea, se comprueba que el puño cerrado suele agarrar una rosa.
Pero el grado supremo y culminante de la buena suerte consiste en tener una rosa y un trébol de cuatro hojas en el culo. El trébol de cuatro hojas o cuadrifolio es una variación infrecuente del trébol de tres hojas comúnmente hallado en el campo. Según la tradición, la pluralidad de los cuatro foliolos trae buena suerte a sus buscadores, especialmente si es encontrado accidentalmente, como es el caso. 
Con una rosa y un trébol de cuatro hojas en el culo, nada es capaz de tumbar una buena base estructural en la relación cósmica suerte-tiempo-poder-dinero. En la rosa y el trébol cuadrifolio se agrupan los grandes planetas del sistema solar en una pequeña porción de cielo. Una coincidencia que, según los astrólogos, propicia la fertilidad, los negocios, los cultivos y el auge de todo lo material.
Existen principalmente tres tipos de rosales propicios de flor en el culo: los matorrales, los arbustos y las trepadoras. Para no perder la fortuna conviene someter al rosal a una poda adecuada que permita una cicatrización rápida. De manera general es conveniente suprimir las flores marchitas, lo que estimula la producción de nuevas flores y evita el agotamiento del rosal para formar nuevos frutos. En la poda del rosal trepador, es conveniente suprimir y prescindir de las ramas más viejas y de las que florecen menos, quitar la madera muerta, los serpollos que salen del suelo y los brotes demasiado persistentes. Por ese motivo, más que en la suerte, un buen floricultor confía más en el correcto abonado, en el riego en su justa medida y en la poda adecuada para preservar la belleza y la supervivencia del jardín.