TERCERA SALIDA

Jesús Fuero


¡Qué arte!

03/03/2020

Hay algunos artistas en nuestro país que practican el arte de la demagogia y, por supuesto, el de la mentira que es su prima hermana. Pero arte no tienen ninguno, no crean nada bello y de sus acciones solo deriva un caos teledirigido y teletrino, algo normal y propio de seres antropomorfos, o si lo prefieren antropomorfas, que suena peor, a cosa o sujeta que afea con su discurso la belleza de la lengua española. Estos artistoides no debieron escuchar las predicas que se decían en la escuela, cuando doctos maestros de otro tiempo decían: «La instrucción del pueblo ha de preparar el terreno para extender las semillas del orden, del trabajo y de la virtud; ha de ser un elemento de educación, y de educación profundamente moral y religiosa. La educación que modera los instintos, encadenará los arranques osados, y sabrá emular el exceso de la fuerza extraordinaria de la juventud en la dirección de los afectos». El paso por la escuela de algunos fue de mentiras, que fingieron decir verdad para aprobar y luego vivir de la mentira de su currículogate y de otros gate y polstergate, con puertas que se cierran y abren a conveniencia de la picardía del artista que este asunto facilita. Y hablo de artistas, de divos del escapismo, más que de dadivosos, de dadivas viajeras, de divisas extrañas que nadie divisó, un fenómeno poltergeist y diabólico que no forma parte de la historia del arte cinematográfico, aunque sean cinco mil las cámaras que intervinieron en la grabación de la película.
El artista tiene el deseo continuo de ir averiguando en qué ejercitar sus facultades, lo que es también una prueba de que somos superiores a los demás seres de la creación, y de que habita en nuestra mente la esperanza, que es una revelación de lo eterno. Ahora padecemos ese don especial que tienen algunos de los artistoides, esos que suponemos benignamente que fueron “queridos niños”; de la inclemente mundanidad que trasmite lo bueno y lo bello que a través de su vocación llega a nosotros; la inmensa belleza que destilan sus notas para ayudarnos a poder soportar mejor las miserias humanas, si fueran creíbles... Ya sin ironía, me refiero a esas notas parlamentarias que nos ayudan a hundirnos más en la miseria, en la vacuidad del pensamiento de ese cuadro vacío que el pintor dibujo sin dotarlo de contenido, sin nada que a lo bello pueda ser remitido, aunque este cuadro de mentirijillas estos artistas y vagos lo asalten cual si fuera el oro de Moscú.
Entre los aficionados al divino arte hay unos a quien agrada mucho Rossini, algo Donizetti y poco Verdi, y otros a quienes arrebata Verdi y fastidia Rossini. Los entendidos dicen que Bellini es el único maestro que no tiene enemigos, razón que el músico entiende. Pero yo, pecador ayuno que de música me acompaño, no pienso en un gran compositor, en una persona sensible y entrañable, ni me figuro a Bellini, pues viene a mí el eco de los secretos misterios de esta mala calaña que dan voz y fastidio a España. Tirando de verbo no divino, y sí de corderos que ya están cansados de ser ganado ovino, me fijo en descoyuntar, que no es un verbo fácil aunque se pueda rimar, y a rimar se dedican los que la España invertebrada quieren descoyuntar, con un arte del que son jueces y parte. Son miembros que se dejan untar cual si de un plon se tratara: «Dar con dar, amagar y no dar, un pellizquito de ruina y echar a volar». Quizá no me expresado con claridad, pero por ello no me vayan a juzgar, que después de haber oído muchas verdades a los artistas de la palabra, no sé cuál es la verdad que menos mentira tendrá. Y no sé a qué atenerme entre tanta versión peliculera para mostrar a ustedes una sola verdad. Hoy me expreso con libertad y, aunque parezca metafísica, es arte de lo banal, por lo que tiene de mentira y verdad lapatafísica de la que nos habló Arrabal, al que cuando Carmena borró su nombre y el de Max Aub de una de las naves del Teatro de Matadero, lugar de arte, con arte le dijo «¿fui novio de su papá?» Tan patafísico fue que Franco lo consideró peligroso y los descendientes de la Pasionaria borran su nombre. Patafísica es la unión de los que representando a España se unen a los que la quieren destruir. ¡Qué arte!