CRÓNICA POLÍTICA

Fermín Bocos

Periodista y escritor. Analista político


La ausencia del Rey

24/09/2020

La cancelación de la presencia del Rey en el acto de entrega de despachos a la nueva promoción de jueces que se celebrará el próximo viernes en Barcelona -donde tiene su sede la Escuela Judicial-, es un hecho que por falta de explicación, desconcierta. Sabiendo que corresponde al Gobierno refrenar todos los actos del Jefe del Estado ( Art 64 de la Constitución), es al Ejecutivo a quien corresponde informar a la opinión pública de la cancelación de una presencia que, en principio, había sido confirmada tras recibir la correspondiente invitación del CGPJ.

A partir del vacío informativo institucional, impropio de la exigible transparencia de los actos de los representante públicos, se han disparado las conjeturas que tratan explicar la ausencia del Rey. Las más comunes achacan la ausencia del Monarca a una decisión del Gobierno motivada por la voluntad de Pedro Sánchez de no irritar a los partidos separatistas catalanes que no han perdonado a Felipe VI su rotunda intervención en defensa de la Constitución tras el intento de sedición de octubre de 2017. Es sabido que Sánchez corteja a ERC (cuyo líder cumple condena por sedición) con el fin de conseguir que este partido separatista -que apoyó en su día la moción de censura que le abrió las puertas de La Moncloa- ahora le apoye también los Presupuestos.

Otra de las especulaciones para explicar la inopinada y muy llamativa ausencia del Rey en este acto institucional aduce un difuso temor relacionado con la seguridad del Monarca visto que el acto coincide con las vísperas de conocerse la decisión judicial acerca de la inhabilitación de Quim Torra por desobediencia. Torra, ha declarado que no reconoce a los tribunales españoles.

La cancelación de la presencia del Rey también podría responder a ciertas noticias, un tanto confusas, que hablan de la reorganización de los llamados CDR -los grupos violentos que en su día promovieron graves disturbios en Barcelona - y que, al parecer, estarían dispuestos a boicotear el acto. Pudiera ser otro de los elementos que han llevado al Gobierno a decidir lo que en definitiva podría interpretarse como una claudicación del Estado. El Ministerio del Interior dispone de medios más que suficientes para garantizar la seguridad del Rey en cualquier lugar de España.

Siendo tensa la situación en el ámbito institucional en razón de la reiterada política de confrontación promovida por el Govern que preside Quim Torra, en nada es comparable con la tensión que se vivía en España en febrero de 1981 cuando en el transcurso de su primera visita al País Vasco, el Rey Juan Carlos I acudió a la Casa de Juntas de Guernica y pronunció un discurso con una de las bancadas ocupadas por diputados de Herri Batasuna, un partido que no ocultaba su condición de brazo político de la banda terrorista ETA y que tras intentar reventar el acto, fueron expulsados. Allí, el Estado estuvo presente. Pedro Sánchez tendría que dar una explicación.