DESDE EL ALTO TAJO

Antonio Herraiz


Las mascarillas que todo lo tapan

27/02/2020

Por si todavía había alguna duda de que estamos completamente aborregados, vean el pitorreo en el que han convertido el COVID-19. ¿Es una simple gripe o hay que tener una preocupación mayor? ¿En qué quedamos? Mientras los que mandan en la Sanidad se ponen de acuerdo -los médicos y los especialistas en Epidemiología lo tienen clarísimo- aumenta el disparate. Lo primero, con las mascarillas, una herramienta que no es completamente eficaz si queremos evitar el contagio. Pero si vemos a los chinos, después a los italianos y, por último, a periodistas españoles con la mascarilla puesta -algunos obligados-, la locura se desborda.
Como en el arte de la picaresca en España siempre vamos tres pasos por delante, en un hospital de Málaga han identificado a un médico que pretendía llevarse 300 mascarillas. En total, 12 cajas de protectores con filtro, que son los mejores. Cuando le identificaron, en su descargo dijo que eran para llevárselas a su pueblo. En Málaga hay localidades grandes. En mi pueblo, como no se las hubieran puesto a los ciervos, le habrían sobrado 280. Si aún me dicen que un falso autónomo, con un sueldo miserable, se pringa en una minucia como esta, podríamos hacer un esfuerzo para entenderlo. Pero, hombre, ¡un médico! De la hazaña de este fulano nos hemos enterado; de otras tantas, no. En el Hospital de Villajoyosa, en Alicante, y en el Hospital Infanta Leonor de Madrid se las han llevado por cientos. Se buscan a los jetas, que no será uno sólo.
‘Esto es España’, me dice resignado un colega, aunque no piensen que tenemos la exclusividad. En Italia, la Justicia ha imputado a 20 personas por intentar lucrarse mediante la venta de mascarillas a 5.000 euros. Allí engatusaban al personal con la premisa falsa de que los elementos que vendían a precio de oro proporcionaban ‘protección total’. Es parte de la miseria humana, que siempre aflora en graves crisis, ya sean naturales, medioambientales o sanitarias como esta. ¿Y los chinos también han hecho jugarretas como estas? En descargo de la picaresca española, en China se han detectado casos de reventa de mascarillas. Una mujer fue identificada cuando intentaba hacerse, de forma ilícita, con un cargamento de 3.000 unidades de estos codiciados elementos. En Hong Kong, también pillaron a un grupo de hombres armados tras robar a un repartidor un cargamento de 600 rollos de papel higiénico. No tenían ningún ataque de diarrea. Las estanterías están vacías y también querían hacer negocio. Al cambio, los rollitos –de primavera, no, de los otros- apenas habrían superado los 100 euros. Lo que no ha trascendido es el castigo, que será mucho mayor que el que va a recibir el médico de Málaga.
Volviendo al principio: ¿Hay motivos para la alarma descontrolada? Todos los médicos aseguran que no, pero los mensajes que mandan desde Sanidad no son especialmente tranquilizadores. Sobre todo si destacan que hay casos positivos que son asintomáticos, por lo que puede que haya personas contagiadas campando con libertad, suponiendo una evidente amenaza. Muy tranquilos, no nos dejan. Pero ya verán como cada día sale un elemento nuevo. Enredados con el coronavirus no prestamos atención a la mesa del peaje entre el Gobierno de España y los separatistas de Cataluña, a los que se da trato de un Estado cualquiera; mientras seguimos hablando de la dichosa neumonía no se habla de las protestas de los agricultores, del nombramiento de Dolores Delgado como Fiscal General del Estado o del último trasvase que han vuelto a endilgar a los embalses de la cabecera del Tajo. Definitivamente, las mascarillas han tapado todo lo demás. ¿Estamos o no estamos aborregados?