CARTA DEL DIRECTOR

Francisco Javier Martínez


Tiempo de balances y proyectos

En este fin de semana de tomas de posesiones en los ayuntamientos, algunos políticos se afanan en hacer balance de sus respectivos mandatos ya que abandonan sus cargos y otros se preparan para la responsabilidad de gobernar las instituciones, la práctica mayoría en manos del PSOE, bien en solitario, bien con el apoyo de otras fuerzas políticas con una representación más minoritaria. El alcalde de la ciudad, Ángel Mariscal –aquel descartado tanto por la dirección regional como por la provincial del Partido Popular– no fue una excepción y diseccionó la gestión municipal, según su punto de vista.
Hay que reconocer que Mariscal cogió el Ayuntamiento conquense en una situación de endeudamiento grave y supo afrontar los embates económicos para mantener las arcas municipales, pero no llegaron los fondos públicos suficientes para acometer proyectos de futuro de envergadura para la ciudad conquense, que atraviesa una de sus mayores crisis de las últimas décadas.
Con este panorama es la iniciativa privada la que está llamada a ser la punta de lanza para intentar reavivar la economía local. Así lo entiende la CEOEque puso en marcha el programa Invierte en Cuenca con el objetivo de atraer empresas hasta la ciudad de las Casas Colgadas. La intención es localizar a potenciales inversores, a los que se les ofrecerá infraestructuras y recursos activos disponibles en la provincia conquense. La tarea es ardua, ya que la situación no es la más atractiva, pero no hay que cejar en el empeño de intentar que esta tierra no sea conformista e intente buscar un futuro que desde diversos ámbitos ahora se le niega.
Para optar a esos objetivos, el gobierno del mismo color en Ayuntamiento, Diputación, Junta de Comunidades y Ejecutivo central tiene que contribuir a allanar el camino. Atrás quedaron las disputas partidistas de los últimos ocho años tras las que se parapetaban las distintas administraciones públicas involucradas en el proyecto de ciudad, ahora no hay excusas para que todas las instituciones formalicen un frente común para sacar de este atolladero a Cuenca y a su provincia.
Por lo tanto, también es tiempo de proyectos nuevos que tienen que insuflar aire renovado en una sociedad demasiado conformista con su destino fatal. En los próximos días deberemos conocer el proyecto de ciudad, de provincia y de región que quieren los respectivos presidentes de estas instituciones para saber qué cuatro años nos esperan por delante.