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Pilar Cernuda

CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


Pedro Sánchez se quiere cargar el PSOE madrileño

12/10/2021

Hay decisiones de ciertos políticos que no se comprenden. Menos aún cuando el político es nada más y nada menos que el presidente de gobierno.

Madrid siempre ha sido una región complicada para el PSOE, los mayores aún recuerdan cómo la dirección madrileña tuvo en ascuas a Felipe González durante varios días antes de aceptar que encabezara la lista al Congreso de los Diputados, el lugar de honor que ocupaban los candidatos presidenciales de todos los partidos. El Madrid socialista sabe de escisiones, rupturas, expulsiones y gestoras, y no siempre han ganado la batalla los mejores. En unos casos por los problemas internos y en otros por las discrepancias irracionales con la dirección nacional.

Pocos saben quién es hoy el líder del PSOE en Madrid. Para deshacerse del anterior, José Manuel Franco, que no convencía en Moncloa, le nombraron director del Consejo General de Deportes. El candidato a la presidencia del gobierno regional, Ángel Gabilondo -que no quería ser candidato, sino Defensor del Pueblo- tuvo un resultado tan desastroso que decidió no recoger su acta de parlamentario y desde entonces una gestora dirige a los socialistas madrileños, a falta de una figura que aglutine a diferentes familias y sobre todo renueve la ilusión por el partido centenario.

El PSOE madrileño tiene un "terminator" que no milita en el PP sino en su propio partido, y además reside en Moncloa. Si el PSOE tenía alguna posibilidad de revivir en Madrid se la está cargando Pedro Sánchez. Promover la descentralización de los organismos públicos y que se repartan por toda España está bien, no es el único presidente de gobierno que ha defendido esa idea y algún paso se ha dado en ese sentido. Pero hacerlo cuando faltan cuatro días para que se inicie el congreso federal del partido que debe elegir una nueva ejecutiva es un disparate. Como lo es que Ximo Puig lleve semanas arremetiendo contra Isabel Ayuso para intentar echar por tierra las medidas fiscales e iniciativas sociales que la han convertido en un icono, una persona intocable a la que han votado ciudadanos de todas las ideologías incluido un buen número de votantes socialistas y también de Podemos. Porque Ayuso, con sus propuestas que rechazan Sánchez y Puig, presenta resultados incuestionables: más empleo, más inversiones, más recaudación.

Las arremetidas de Sánchez contra la presidenta madrileña pueden tener efecto boomerang para el presidente de gobierno, su falta de visión es asombrosa. Solo a él se le ocurre entrar en una palea en la que tiene todas las de perder. Ayuso tuvo un millón más de votos que el PSOE, que quedó además como tercera fuerza, el peor resultado de su historia. A esa gente que ha votado masivamente a Ayuso no puede gustarle que Sánchez los considere poco menos que imbéciles por haber dado su confianza a una candidata, una presidenta de gobierno regional, que él considera irrelevante, una nulidad.