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Javier Caruda de Juanas

Javier Caruda de Juanas


Una ola casi eterna

24/11/2022

Hablábamos la semana pasada de la buena racha que parece que hemos cogido (por fin) en lo que a buenas noticias se refiere y ese próximo año que ya asoma por la esquina del calendario quiere ser recordado por ser el que supuso el acelerón definitivo de esta capital que se abraza con fe, casi con desesperación, a cualquier anuncio que traiga un poco de luz a un futuro bastante incierto por otra parte. 
Mientras que esperamos que importantes proyectos cristalicen en forma de inauguración (más que nada por lo que de servicio a la ciudadanía pueda suponer), la semana pasada entrábamos, por derecho, en el parnaso gastronómico patrio tras ser designados capital gastronómica 2023. Tras dos intentos estériles, a la tercera fue la vencida por lo que en poco más de lo que dura una cuaresma, tendremos la oportunidad de reivindicarnos como un destino completo en el que disfrutar de un ocio seguro, de una naturaleza incomparable y de una gastronomía envidiable. Pero, ¿Qué es necesario para que esta designación se convierta en todo un éxito? Pues humildemente creo que dos cosas bastante sencillas.
Por un lado, habrá que cuidar todos los detalles que rodearán el amplio programa de actividades que se desarrollará durante los próximos doce meses y que servirá para, entre otras cosas, aumentar el número de visitantes. Quizá debería plantearse, por una vez, dar soluciones a cosas sencillas como el estado de determinadas aceras, la proliferación de graffitis de dudoso gusto en espacios inverosímiles, el acceso al casco, el mantenimiento de jardines, la conservación del mobiliario urbano, la retirada de vallas, conos y andamios eternos...y todas esas cosas en las que nos fijamos en otras ciudades. Sería comportarnos como buenos anfitriones. ¿Quién invita a comer en su casa a sus amigos y le pone el mantel de diario o usa la vajilla de duralex? Al contrario, te esfuerzas por compartir con ellos todo lo mejor que tienes. Amén del seguro éxito gastronómico, sería magnífico que cosecháramos en el trip advisor de las redes sociales todo tipo de likes en cuanto a limpieza, comodidad...vamos esas cosas que a todos nos gustan.
Y por otro, sería fantástico que estas actividades no fueran ejemplos de arte efímero, desarrollándose en un mes, en una semana o en un día determinado, más bien al contrario, seguro que nuestros atentos munícipes habrán pensado que un buen puñado de las rutas, semanas o jornadas previstas, pueden mantenerse entre nosotros los próximos años con el fin de estabilizar la oferta cultural que tiene que hacer de esta ciudad un destino apetecible para todo el que nos visita, cómoda para el que tiene la suerte de vivir en ella e interesante para aquel o aquellos que, abriendo la puerta de su vida laboral, están buscando un destino atractivo para desarrollarla. 
Si conseguimos esto habremos dado un paso firme para sacudirnos de encima la idea de ser una ciudad en declive para, aprovechando las oportunidades, retomar la senda del crecimiento esperando que la ola de las buenas noticias sea eterna...o casi.