PAISAJES Y PAISAJANES

Antonio Pérez Henares


¿Quo Vadis, Paco Núñez?

Excepto el círculo de los más allegados y mejor colocados, que se lo creían o estaban obligados a creérselo, el resto de las gentes de Castilla-La Mancha, de todo pelaje e ideología, sabía que Paco Núñez no era ni el líder ni el candidato que el PP necesitaba ya no para ganar sino para salvar al menos el mobiliario. Lo sabía, el que mejor, Emiliano García Page, que se relamió de gusto con la elección y ahora con los 19 diputados en las urnas.  Pero Cospedal, ¡ay, Cospedal!,  lo ungió con su entonces y por poco ya poderoso dedo, y el aparato acató sin rechistar. Vicente Tirado, obedientemente, se hizo a un lado y puso todo su peso, considerable, y el del aparato, aún mayor todavía, en que así fuera y así fue. Aunque él mismo hubiera sido hasta instantes antes quien pudiera haber asumido el cáliz, que ya era cáliz, y, esto es humilde parecer, haber salido algo, o hasta bastante más airoso, que  Núñez. Que simplemente ha salido corrido a votazos por tierra, ríos y aires y ha dejado al PP para el arrastre desde Toledo hasta Cuenca y desde Sigüenza hasta Talavera.
No solo ha perdido las autonómicas por goleada es que ha dejado al partido hecho unos zorros añadiendo a las hecatombes nacionales las propias por sus personales ajustes de cuentas, su muy exhibida mediocridad y sus desatinos. De hecho tan solo tienen ahora capacidad de supervivencia algunos de aquellos que hicieron amago de resistir y a los que tras rendirse y acatar no pudo descabezar  como es el caso del alcalde de Guadalajara, Antonio Román, y eso con permiso de Ciudadanos y Vox. También puede salvarse, y con menos dificultad al ser la lista más votada, la Alcaldía de Albacete,  e incluso recuperar, sería el único consuelo entre tanto infortunio, la de Ciudad Real con un pacto a tres bandas y siempre que los naranjas la veleta y ya puestos acudan en socorro del vencedor, lo de liderar la oposición a Sánchez, les ha durado un cuarto de hora, y ahora ya están en lo suyo que es la veleta variable.
El éxito de Núñez alcanza su justa dimensión en las Diputaciones. Las pierde todas  –Latre en Guadalajara no solo eso sino hasta su alcaldía de Sigüenza– y en Cuenca, donde también pierde la capital, tras haber logrado, con la connivencia de Benjamín Prieto, que gobernaba la de Cuenca,  apartar al alcalde Ángel Mariscal, quien muy caballero se retiró sin dar voz alguna ni hacer daño. No ha hecho falta. Se lo han hecho solos. En las municipales han logrado la «hazaña» de quedar los terceros. Rafael Catalá, que fue de uno en las generales, que tiene oficios y proyectos personales y personales por delante, ha iniciado la marcha. Otros no pueden hacer lo mismo. Prieto tiene acomodo en Toledo, es diputado regional. Otros  no lo tendrán tan suave.   Casi tan malo, y hasta peor, ha sido lo de Talavera y Toledo. El PP ha salido arrasado en la primera, donde ha pasado de tener el poder, a perder por mayoría absoluta y en la segunda donde ha sido doblado en escaños por Milagros Tolón. Claudia Alonso, la  candidata mas dilecta y fiel a Nuñez  ha sacado el peor resultado de la historia de los populares. Labrador fue hace cuatro años la lista mas votada, aunque no consiguió la alcaldia.
El triunfo solo tiene en esta ocasión un padre, y éste ha sido Page, que lo ha ido urdiendo a lo largo de los cuatro años pasados  y ha ganado no solo con la mayor claridad y máxima holgura histórica sino que se ha librado, también por su izquierda, de toda molestia. Podemos ha sido reducido a la nada más absoluta y ni nada pinta ni para nada le hace falta al socialista. Ha sido la mayor hecatombe de los podemitas en toda España y mira que ha sido esta épica por todos los sitios. Emiliano lo unció a su carro y ellos después de algunas pamemas y alharacas acabaron por entregarse del todo. No han tenido sino lo que se han buscado y aderezado encima por toda suerte de disputas en el mejor estilo Vida de Brian. Total que Page les ha arrebatado los dos diputados regionales que tenían y le ha restado otros dos al PP.
Ciudadanos en esta ocasión a los populares les ha birlado cuatro. Ha sacado tajada.  La vez anterior se quedó a un palmo, y con un palmo en este caso de narices, de entrar a las Cortes regionales. Sus  votos se desperdiciaron todos  y de ello se aprovechó Page. Esta vez si han tenido provecho y han obtenido el tercer puesto y con ello también ser los terceros y completar las bancadas de las Cortes Regionales. Donde, nueva frustración, no ha logrado entrar Vox, cuyos votos, de nuevo, han sido claves para que Page aumentara su ventaja, como lo fueron para que los socialistas sacaran 10 senadores más en Castilla-la Mancha. Sin embargo si ha logrado entrar en los grandes ayuntamientos y es decisivo en dos alcadías capitales: Guadalajara y Ciudad Real, lo que le dará esa visibilidad tan ansiada. Esperaban más tras sus escaños al Congreso en las generales pero han mermado bastante.
 Volvamos al principio. La victoria esta clara y la derrota también. Los triunfadores actúan en consecuencia: gobiernan. Y los perdedores, en este caso, con una derrota tan abrumadora y personal ¿Qué hacen? ¿Quo Vadis, Paco Nuñez? . Pues ya ven, los del puñado de adictos han dicho  que no creen que deba dimitir. ¿Y que van a decir ellos que debieran asumir responsabilidades parecidas?. Pero lo cierto es que y por mucho menos que este desplome absoluto el único camino se tiene por pura dignidad es irse a casa. Porque sino lo hace uno puede que, más pronto que tarde, sea donde lo manden. Si no lo hacen quien más se alegrará de ello no es otro que Emiliano García Page. ¡Menudo chollo tiene con Núñez!