MIS RAZONES

Pilar Gómez


Sumar, sumar y sumar

23/02/2020

El socialismo de Pedro Sánchez se apoltronó en el poder cuando el centroderecha se desintegró en tres. Con tan sólo 120 escaños sobre 350, una cantidad escuálida para gobernar  España, el líder socialista no ha tenido problema alguno para ser investido, llegar a La Moncloa y seguramente mantenerse durante un tiempo más que holgado. Enfrente tiene una tríada de formaciones que se reparten el voto de cuantos defienden la Constitución del 78, el Estado de Derecho y la unidad de España. O sea, un mosaico disperso y con rostro perdedor.
La hecatombe electoral sufrida por Ciudadanos el pasado 20-N ha modificado actitudes y planteamientos. La idea de la reagrupación del centroderecha, impulsada por Pablo Casado bajo la inspiración primigenia de José María Aznar, parece encontrar un leve resquicio por el que dar sus primeros pasos. Las elecciones regionales de este años, en País Vasco, Galicia y Cataluña, son la gran oportunidad para poner en marcha el experimento. No es asunto fácil, en especial para el PP. Casado no controla a algunos barones de su formación, como se ha visto con Alfonso Alonso y, al fondo, con el propio Alberto Núñez Feijóo.
Se trata de pulsos internos previsibles, que deberán pasar de la anécdota a la categoría. El acercamiento con visos de coalición entre PP y Ciudadanos es una excelente noticia para quienes piensan que hay que frenar el camino hacia el precipicio que lidera Pedro Sánchez. El despiece de España, ahora con la Seguridad Social para el PNV, se antoja incontenible. El centroderecha ha de convencerse, como lo están Casado e Inés Arrimadas, de que el único camino es sumar, sumar y sumar. Las divisiones sólo benefician a Sánchez y sus socios de viaje.