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Pilar Gómez

MIS RAZONES

Pilar Gómez


El partido sanchista

18/10/2021

El PSOE celebra su 40 Congreso en un ambiente de clamorosa unidad en torno a su líder máximo, su secretario general aclamado apasionadamente por toda la militancia y la dirigencia congregada en este fin de semana en Valencia. Pedro Sánchez aterrizó en el cónclave socialista con el respaldo a los Presupuestos del Estado en un brazo y el acuerdo sobre la renovación de las instituciones (salvo el CGPJ) en el otro. Un pacto con Podemos, su socio en el ejecutivo, y otro con el PP, la 'detestable' oposición.
Ha sido posiblemente el Congreso más apacible de la reciente historia socialista, salvo el de la era de Zapateo, que vivió años balsámicos gracias a la profunda crisis en la que estaba sumido el PP tras el atentado del 11-M y su tormentoso desalojo de la Moncloa.
Sánchez ha impulsado algunos relevos en la cúpula del poder de Ferraz, inevitables tras la salida de José Luis Ábalos como número dos de facto, sin proceder a cambios drásticos o decisivos. El partido funciona como un colosal artefacto al servicio del líder, consagrado prioritariamente para mantenerse en el poder. Es el Partido Sanchista Obrero Español. Pocos objetivos superiores animan a Sánchez más allá de mantenerse en la Moncloa. Las propuestas de renovación que se han planteado en estas sesiones (federalismo, asfixiar Madrid, república) pretenden, tan sólo, conseguir el respaldo de los diversos grupos identitarios en los que ha dividido a una sociedad, al objeto de mantener la tensión y el enfrentamiento entre diferentes bloques. El frentismo social es la base de la movilización de la actual izquierda y, por tanto, del actual Gobierno, del que forman parte ministros comunistas, único caso en Europa, y recibe respaldos decisivos de las formaciones independentistas vascas y catalanas.
Tan sólo un par de contratiempos empañaron la afabilidad de las sesiones. Un homenaje a Ábalos, el ministro defenestrado, hombre fuerte del entramado del partido en la Comunidad Valencia, que fue reivindicado por sus fieles en contra del criterio de la Moncloa, que analizó ese acto como una especie de desplante. También se escucharon críticas de Carmen Calvo a las concesiones a la agenda trans de Podemos. «No todo cabe en el feminismo», clamó la exvicepresidenta entre lágrimas de emoción.
La entrega generosa de bonos a los jóvenes, bien para alquileres o para 'cultura', anunciada por Sánchez días atrás, han impulsado rumores sobre la posibilidad de un adelanto electoral. Todo el mundo lo desmiente pero, por lo que pueda ocurrir, algo que tan sólo Sánchez sabe, el PSOE ha reforzado su aparato, su estructura y su ideario ante ese posible cambio en el calendario. El PP está también preparándose para ese escenario. Hay, en efecto, un cierto tufillo a elecciones anticipadas, seguramente sin argumento alguno, tan sólo en base a que en este país nos pasamos la vida yendo a las urnas.