TERCERA SALIDA

Jesús Fuero


Démonos por jodidos

23/06/2020

He oído decir al Papa que «el corrupto es incapaz de pedir perdón»; «la corrupción quita la capacidad de avergonzarse»; y cuando el Papa va más allá y se fija en nuestros gobernantes nos recuerda algo obvio, aunque muchos y por diversos motivos no quieren escucharlo, «el corrupto va delante y destruye, se pone delante de Dios», y esto a pesar de estar viviéndolo a diario no todos lo quieren entender, dicen no entender al gobierno o los regímenes cleptocráticos, y quizá sea porque la pátina de los gobiernos y sus medios afines cubren casi todo, y no todos son capaces de ver lo que se cuece entre las bambalinas del poder. ¿Será por hartazgo, ignorancia, abulia o cerrazón de muchos?  Algunos roban por turnos, como algún parlamento autonómico desde hace mucho. Roban a su pueblo, y nadie devuelve lo robado, y lo peor es que esa indignidad se pretende tapar por sus sucesores, y si pillados, sus votantes dicen ¡todos son igual! La Wikipedia aun siendo un poco ignorante en muchas cosas lo dice muy claro, el poder de ellos está «basado en el robo de capital, institucionalizando la corrupción y sus derivados como el nepotismo, el clientelismo político y/o el peculado, de forma que estas acciones quedan impunes debido a que todos los sectores del poder están corruptos, desde la justicia, funcionarios de la ley y todo el sistema político y económico». Una característica de estos gobiernos de los cuales en España ya tenemos algunos ejemplos, es que los presidentes acumulan grandes fortunas y también en menor medida otros que han estado cerca del poder, alcaldes, asesores, ministros, delegados, etcétera. El dinero lo llevan a paraísos fiscales, o lo invierten en lugares que los pobres desconocemos. Una característica de los pueblos que han gobernado es la ruina que queda cuando ellos se van. Me puedo fijar en Venezuela, la rica Venezuela, o también en España o sus autonomías, y creo que no hay que dar ejemplos, que todos sabemos quiénes han arruinado España, aunque algunos no se quieren enterar hasta que notan que su ombligo esta cada día mas hundido.
Pero robar no es exclusivo de unos pocos, de un signo político, ¿no es acaso robar tener unas prebendas que los señores diputados nunca están dispuestos a perder, ni siquiera en las grandes crisis como esta? ¿Robar no es acaso multiplicar los puestos de trabajo de libre disposición y multiplicar los políticos en las administraciones de manera arbitraria? ¿Robar no es acaso no haber dotado al estado de medios y recursos para que se persiga la corrupción del propio estado cuando se ha tenido mayoría parlamentaria? Robar es no aprobar leyes que dificulten que los medios de comunicación sean controlados por unos pocos mafiosos; que se garantice la independencia del poder judicial y se limite el poder de las autonomías. ¿Por qué no se pone al frente a los más capacitados, aunque no sirvan a ningún partido concreto? La Merkel, como muchos la llaman, mira mal a España cuando van sus políticos a Europa a pedir euros para salir de la crisis y no acometemos las reformas económicas y del mercado laboral que tanto daño nos están haciendo. Una reforma que redujera de manera drástica el gasto de las administraciones del estado, que eliminara el número y gasto de los políticos y asesores que en ella vivaquean, sin contar con asociaciones afines que reciben todo tipo de ayudas sin aportar casi nada a la prosperidad de las regiones. 
¿Si por cosas del pasado algunos gobiernos como el vasco o el navarro gozan de exenciones y prebendas que los demás no tenemos, no sería justo que por el mismo motivo se suprimieran y se otorgaran a otras comunidades más necesitadas para garantizar la igualdad de todas las comunidades del estado español? El agravio comparativo es demencial, y ahora pagan las comunidades justas, solventes, a las pecadoras y corruptas, esas a las que el estado español se la refanfinfla. A mi sus palabras sin hechos también me la trae al pairo. Si esto no cambia ya nos podemos dar por jodidos.
Un rey a la antigua usanza hubiera colocado a otro en el lugar del traidor. En un castillo de naipes, si cae uno, aún del medio, caen todos. Aquí si caen les dan tentempié vitalicio de seis dígitos.