EL REPLICANTE

Alejandro Ruiz


Patria o muerte

23/07/2020

Lo que la izquierda llama ‘memoria histórica’ no es más que la reconstrucción revisionista de la historia para ajustarla a la ideología fundamentalista y programática del partido en el marco obsesivo de homogeneizar los pensamientos y las ideas sobre estructuras de falsedad, confusión e ignorancia.
La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica pretende ahora sustituir el lema ‘Todo por la Patria’, de origen en la Guerra de la Independencia contra el ejército napoleónico, aunque se encuentra grabado en los cuarteles del Ejército y de la Guardia Civil desde 1937, por el lema ‘Todo por la democracia’. Y se argumenta en que el término ‘patria’ es franquista y alude a un concepto que no dice nada acerca de «la forma política o los derechos civiles».
La situación actual de España, con sus instituciones democráticas sumidas en una profunda crisis, con evidentes ataques directos al régimen pactado en la Constitución de 1978, y en medio de un proceso rupturista del Estado y su organización territorial, nos lleva a la reconsideración forzada de los conceptos de nación, nacionalidad o patria. Para el filósofo Gustavo Bueno, el pueblo es muy anterior a la Constitución, y «la patria es mucho más importante que la democracia», entre otras cosas porque «la democracia no flota al margen de cualquier patria. Si no hay territorio no hay nación y el territorio es la patria. La patria no es una idea mística sino muy materialista. La patria es el territorio donde están las casas, las riquezas, los metales, el ganado». Para Bueno, el fundamentalismo democrático intercambia los países, si son democracias, los iguala e identifica, y por eso se permite prescindir de los territorios, validando los separatismos, por ejemplo. En ese sentido critica también el patriotismo constitucional de Habermas, prácticamente la doctrina oficial planetaria, dice, porque es puro idealismo y no hace referencia a una base física y territorial.
Puede que la democracia liberal esté en peligro en España, ante el auge de movimientos populistas, nacionalistas y autoritarios, con actitudes que van contra aspectos medulares de la democracia, como la libertad de expresión y las reglas del juego democrático, poniéndose en el centro de la diana la propia Constitución de 1978. El lema ‘Todo por la democracia’ implicaría considerar precisamente eso, que la democracia en España está en riesgo, cuando el riesgo proviene precisamente de quienes promueven el cambio.
El cacao mental es evidente. En lógica coherencia, los componentes de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica también deberían recomendar el cambio en su siempre admirado régimen cubano, donde la revolución tiene acuñada la famosa frase ‘Patria o Muerte’, pudiéndose cambiar perfectamente por ‘democracia o muerte’. Cueste lo que cueste, dijo Fidel, vencerá el pueblo cubano, porque sus hijos tienen el valor, patriotismo y unión para pronunciar la frase ‘patria o muerte’.
Un facha patriota, este Fidel.