COLABORACIÓN

Fernando Lussón

Periodista


Abascal no tiene quien le siga

16/09/2020

Cuando Vox presente la moción de censura contra Pedro Sánchez, el presidente del partido y promotor de la iniciativa, Santiago Abascal, será quien figure como candidato alternativo para sustituir al actual presidente del Gobierno.  El líder del partido ultraderechista afirma que otros candidatos ha habido pero que no se les ha considerado adecuados para el momento actual y es de ley preservar su anonimato. No obstante, uno de los nombres que sonaron desde que Abascal anunció el recurso" a este mecanismo constitucional ha sido el del ex ministro del Interior en el mandato de José María Aznar, Jaime Mayor Oreja, con el que le unen años de militancia y amistad en el PP del País Vasco. Que la exportavoz parlamentaria del PP, Cayetana Álvarez de Toledo, se pasara en estos momentos a las filas de Vox, y más para ser la alternativa a Sánchez no parece una posibilidad cercana, aunque en muchas de sus posiciones políticas ha demostrado su cercanía a los postulados de Vox. 

Está fuera de toda duda que la moción de censura de Abascal está condenada al fracaso y que puede resultar un balón de oxígeno para el Gobierno, además de resultar incómoda para el PP, si el líder de Vox quiere aspirar en algún momento a dirigir el país tiene que presentar sus cartas credenciales personales, que es para aquello que sirven las mociones de censura sin posibilidades de salir adelante. 

En una reciente entrevista; Santiago Abascal ha manifestado que su intención no es solo lograr el sorpasso del PP sino llegar algún día a ser el inquilino de La Moncloa. Por el momento, nada aventura que esa circunstancia pueda darse, aunque una parte de su estrategia política tiene éxito por cuanto sus propuestas o advertencias cargadas de populismo marcan una parte de la agenda y el PP no ha encontrado, o no ha querido encontrar, la fórmula de establecer un medio de contención que no ofrezca la idea de que Pablo Casado se ve en la obligación de transitar el camino que desbroza el partido ultraderechista.

Si la moción de censura llegara a triunfar, Abascal se ha comprometido a convocar elecciones a la mayor brevedad posible. Al líder de Vox le han entrado las prisas. Sabe que el PP se enfrenta a momentos difíciles relacionado con su situación judicial y la vuelta de fantasmas del pasado, mientras que su propio partido no deja de tener una posición subsidiaria en aquellas comunidades autónomas y ayuntamientos en los que apoya la gobernabilidad de los otros dos partidos de la derecha. En estos ámbitos las iniciativas de Vox están prácticamente inéditas y lejos de plantearse la posibilidad de minar a su principal competidor, muestra su disposición a aprobar los presupuestos correspondientes.

Todavía queda medio mes para que Abascal cumpla su compromiso de presentar la moción de censura en septiembre. Luego corresponderá a los órganos del Congreso fijar la fecha para su celebración en un momento en que la atención estará más pendiente de la tramitación de los Presupuestos y de los compromisos con Bruselas. La banalización del instrumento de la moción de censura, que comenzó con Unidas Podemos, lleva a convertirlo en fuegos de artificio. 



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