DESDE EL ALTO TAJO

Antonio Herraiz


Caricatura de la mujer

05/03/2020

Estudiosos del mundo: urge investigar qué hicieron María Zambrano, Elena Maseras y Clara Campoamor sin Irene Montero. Ellas consiguieron hitos en la historia de España por méritos propios y ella jamás habría llegado a un ministerio sin ser la pareja de quien es. Historiadores del planeta: es necesario aclarar cómo han logrado sobrevivir nuestras madres y abuelas sin Beatriz Gimeno, directora del Instituto de la Mujer. Cada uno que glose por un momento las hazañas y la vida de sus heroínas particulares mientras Gimeno llama homófobo a García-Page y apuesta porque a los hombres nos den por atrás para «cambiar las prácticas sexuales hegemónicas». Tratadistas universales: ¿Nuestras hijas llegarán a ser alguien en la vida sin seguir los consejos de Anna Pacheco? Esta periodista es de sobra conocida en su casa y  se presenta como experta en temas de género y clase.
Anna Pacheco buscó su minuto de gloria y lo encontró en un programa que en sus orígenes fue la cantera de jóvenes talentos y que ahora no sé en qué ha derivado porque no lo veo casi nunca, lo cual celebro. ¿Qué pasó en la Operación Triunfo que al principio fue un programa de música que enganchaba y emocionaba al mismo tiempo? TVE le hizo un regalazo y permitió a Anna promocionar, en plan publirreportaje, su libro Listas, guapas, limpias en horario de máxima audiencia, aunque en la televisión pública eso se lo han cedido gustosamente a otras cadenas. La activista radical aprovechó la invitación para colocar un mitin plagado de excesos y de sectarismo en el que no podían faltar esos conceptos tan modernos como la ‘ideología de género’ o el ‘patriarcado capital’. El adoctrinamiento fue de altos vuelos al más puro estilo de cualquier dictadorzuelo al que nadie rebate y ante el que todos asienten. «No me interesa nada un feminismo que quiere que todas nosotras acabemos siendo empresarias o directivas y que para que eso ocurra voy a estar explotando a otras mujeres más vulnerables para que cuiden de esos niños mientras las otras son directivas». El cuanto peor mejor. Aun asumiendo esa tesis, ¿acaso no es digno cuidar de niños o ancianos siempre que sea con un sueldo acorde al trabajo? Lo de no dar de alta al personal doméstico como Echenique es delito, lo otro es un empleo del que viven miles de personas en España, aunque le avergüence a esta feminista.
La libertad de pensamiento y opinión es irrenunciable en Democracia, aunque en un programa de la televisión que pagamos entre todos requiera de un contraste necesario y casi obligado. El aló presidente y los discursos eternos sin ni una sola voz disonante son más propios de otros países. Dice mucho que en esos mensajes tan directos jamás se cuestione a la ideología de los partidos que forman el Gobierno. Pero es mucho más grave. Flaco favor le hace a las mujeres las gurús de la causa como Anna Pacheco, que lo que realmente consiguen es caricaturizar al conjunto y ponerles un ropaje que nada tiene que ver con la mayoría. ¿Se puede ser feminista sin criminalizar a los hombres y sin caer en el victimismo permanente? Sí, se puede.  
No sé si ese resentimiento es fruto de experiencias personales, pasadas actuales. Habría que ver a las del ‘Estado opresor es un macho violador’ que es lo que tienen en casa, tan dispuestas que se muestran dentro de la masa. La prueba está en el Gobierno y cómo una mujer ha alcanzado un ministerio auspiciada por su pareja, que ruge como el león de la manada para defender a la hembra cuando le afean sus errores. Ni la retórica ni los mítines salvan vidas de mujeres, ni tampoco les libran de agresiones, aunque si son ellos los que gobiernan eso parece que no importe tanto.