MIS RAZONES

Pilar Gómez


Casado tiene los mandos

Dijo Pablo Casado que las elecciones autonómicas y municipales del 26-M serían la segunda vuelta de las generales. No le quedaba otra, dados los pésimos resultados que su partido cosechó en el 28-A, hasta el punto de que pusieron su liderazgo en la picota y su propia continuidad política en serio riesgo.
El Partido Popular, luego de conseguir unos datos muy estimables en esas municipales, ha logrado recomponer su imagen de lider del centroderecha, ha conseguido acuerdos ventajosos en un buen puñado de municipios clave y ha ejercido de poder negociador y nucleador entre Cs y Vox, los dos partidos que completan ese espacio político que ahora recupera el aliento.
Casado apostó por la prudencia y la moderación en la segunda campaña electoral. Se apeó de posiciones algo estridentes, centró su mensaje y cedió protagonismo a los diferentes candidatos de cada circunscripción. Ahora disfruta de los resultados. El poder territorial alcanzado por los popualres ejercerá de importante contrapeso al mandato socialista en el gobierno nacional.
Recuperar la alcaldía de Madrid es algo más que un símbolo, es toda una gesta que puede señalar el arranque de la carrera de Casado hacia la Moncloa. Hace un mes, el líder del PP estaba casi finiquitado. Alguno de sus barones hasta le había plantado cara, en forma arrogante. Tiene ahora cuatro años para reconstruir su partido y lanzar una propuesta ideológica que le permitan recuperar la presidencia. Esta decisiva segunda vuelta la ha ganado. Toca ahora completar la apuesta.