TRIBUNA LIBRE

Fernando Jáuregui

Escritor y periodista. Analista político


Despierta, España, que Pedro Sánchez ya puede dormir

13/04/2021

Pedro Sánchez anunció, en el foro 'Despierta España', que este martes el Consejo de Ministros estudiará doscientas doce medidas -incluyendo inversiones y reformas estratégicas_que este mismo miércoles serán anunciadas y debatidas en el Parlamento y aprobadas antes de que termine este mes. Son, básicamente, iniciativas que tienen que ver con la inversión de los 140.000 millones que se espera lleguen, por vía de donaciones a fondo perdido perdido o de créditos, de la Unión Europea en el próximo quinquenio. Y, aunque no las detalló, todo indica que estas medidas buscan al menos dar la imagen de que una transformación profunda en cuestiones clave, como la energética, la laboral, la fiscal y de ciertas infraestructuras, va a cambiar sustancialmente el país -solo en estos aspectos, que muy otra cosa serían los avances en favor de una democracia más completa, donde se aprecia una alarmante falta de ideas-- de aquí a finales de la década de los veinte.

"Las secuelas de la pandemia, que no ha hecho otra cosa que acelerar transformaciones que ya venían gestándose desde hace años, van a ser irreversibles", comentaron asistentes al foro 'Despierta España', organizado por el digital El Español e inaugurado por Sánchez. De hecho, comentan fuentes que podrían considerarse progubernamentales, lo cierto es que, pese a la relativa parálisis legislativa impuesta por la pandemia -y no solo por ella, añadiría yo--, se han aprobado recientemente medidas de bastante alcance transformador. Como la ley del cambio climático, que, entre otras cosas, supondrá enormes cambios en el transporte y la preponderancia de las energías renovables, y la ley del teletrabajo, que es un fenómeno que, en buena parte, no se acabará con la Covid19.

Ciertamente, la actividad gubernamental en los quince meses del Ejecutivo de coalición se ha visto ralentizada, más que por la propia pandemia, por las enormes diferencias internas en el Consejo de Ministros y por algunas más o menos obligadas precipitaciones, como la aprobación de unos Presupuestos sobre los que la creencia común es que ya no sirven para nada al haber cambiado sustancialmente los datos macroeconómicos. Ni tampoco está claro que los planes de recuperación, transformación y resiliencia lanzados en octubre al mar de la ventura por Sánchez vayan a poder frenar el gran deterioro económico que será palpable ya este otoño, cuando los cálculos más realistas piensan que España contabilizará casi siete millones de parados, una vez diluido el efecto de los ERE.

También es verdad, no obstante, que la salida del Gobierno del vicepresidente segundo, considerado un elemento distorsionador por varios ministros, disminuirá la influencia 'opositora' de Unidas Podemos en el elenco gubernamental y permitirá, quieren los más optimistas, imprimir nueva velocidad y profundidad a cambios 'realistas' y menos utópicos o demagógicos. "Despierta, España, ahora que Sánchez ya puede dormir porque no está Iglesias", se comentaba este lunes, no sin cierto sarcasmo, en el foro más arriba citado.

Lo previsible es que esta semana esté dedicada al gran debate, mediático y parlamentario, sobre el plan que este martes debate el Consejo de Ministros, al que habrá que imprimir el cuestionamiento crítico del realismo, más allá del triunfalismo exhibido este lunes por el presidente. Pero se trata de un plan en el que no nos queda otro remedio que poner una buena dosis de esperanza. Esperemos que no quede desmentida por nuevas galopadas por campos ajenos al sentido común y a la cordura.