LA COLUMNA

Carmen Tomás

Escritora y periodista en información económica


La madre de todas las Cumbres

18/07/2020

Las posiciones de los Jefes de Estado y de Gobierno de la UE, reunidos en lo que ya se ha llamado la madre de todas las Cumbres, parece que no se mueven. Después de horas de conversación el viernes, de madrugada decidieron seguir el sábado. Veremos si se logra dar algún paso en la buena dirección. Sánchez tiene difícil convencer. Ya lo vimos con la no designación de Calviño para presidir el Eurogrupo y esta semana con la desastrosa gira del presidente por diversas cancillerías, donde ha cosechado un portazo tras portazo a su deseo de que las ayudas lleguen en su mayor parte en forma de transferencias y no de prestamos con intereses y condiciones.

El problema es que el Gobierno de España no genera confianza. Y no sólo porque somos incumplidores desde hace años, sino porque al no abordar las reformas necesarias, sin ninguna duda la del sistema de pensiones, no transmite la certeza de que los fondos van a ser devueltos en tiempo y forma y de que se vayan a emplear en políticas que fomenten crecimiento y empleo.

Hay que recordar que los últimos planes de estabilidad presentados por Sánchez han sido criticados por voluntaristas y poco creíbles. Pero, además, en estos meses ha sido evidente la mala gestión de la pandemia sanitaria, lo que ha llevado aparejada una pésima gestión de la economía y de las cuentas públicas, lo que va a convertir a España, ya lo es, en el país que peor haga frente a la tragedia del desempleo. Y, por si fuera poco, el gobierno no ha sido capaz de presentar en Bruselas ni en el BEI ningún plan sólido, estratégico, para recabar fondos de ayuda al turismo ni a ningún otro sector.

Las ayudas se han dado tarde y mal. La burocracia ha sido infinita. Aún hoy hay trabajadores que o no han cobrado el ERTE o han cobrado mal y ahora tendrán que devolver parte de la ayuda recibida. Y así con todo. Las ayudas al alquiler, empleadas de hogar o el caos que ya se avecina sobre el Salario Mínimo Vital. Esperemos, por nuestro bien, que la ayuda europea llegue y llegue pronto, pero condicionada a unas reformas que de otra forma este Gobierno nunca abordaría a pesar de ser imprescindibles e inaplazables.