LA PLUMA CONTRA LA ESPADA

José Manuel Patón


El enemigo cerca

02/09/2020

Es verdad que Sánchez ha prometido mil veces que jamás se uniría con Podemos, y al final le ha dado varios Ministerios. Pero no se crean que su cerebro es de chicle, su cerebro calcula siempre el resultado, como cuando lo echaron del PSOE y volvió como Mahoma a la Meca, de la que lo echaron a pedradas o MacArthur a Filipinas, que tuvo que irse con lo puesto. Me voy pero volveré, frase bíblica.
Los que vuelven lo hacen con el hacha en la mano. Así, nuestro presidente después de haber demostrado a propios y a extraños que era capaz de volver, y con el PSOE más débil desde la transición, apoyándose en una sentencia que condenaba al PP a 40.000 euros y que encima luego fue revocada, logró convencer a todos los adversarios de la derecha, fueran del color que fueran, y desbancar a un Rajoy que no le dio tiempo ni a pensar. Pues con todo ese manejo y equilibrio de poderes para aprovechar el más mínimo resquicio desde los 70 y pocos escaños que le dieron las urnas, y viendo que Podemos se le podía echar encima, aplicó la máxima de que al enemigo hay que tenerlo cerca.
Iglesias, que es un gran comunicador, pero que vive una farsa permanente entre el feminismo y el machismo, entre la defensa de la ley de género y las ganas de azotar a Mariló Montero, -sin aclararnos si había leído 50 Sombras de Grey-, entre limitarse el salario a 3 veces el mínimo interprofesional, y gastarse solo eso en servicio y en hipoteca; en proclamar que no enchufaría a nadie en ningún cargo por ser su pareja, y nombrar a su mujer Ministra, lo cual implica sueldos de hasta 30.000 € al mes entre ambos, ha caído en la trampa. Iglesias pasa ya de liderar a los perroflautas que tomaron la Puerta del Sol y que no pudo con ellos ni Rubalcaba, a garantizarse una vida mucho más que digna. Es más, Iglesias y su actual pareja, tienen garantizada de por vida una jubilación que no podían ni soñar hace un año, pero eso sí, se han cargado el partido que con tanta ilusión casi triunfa.
Hoy Podemos, a pesar de estar cerca de Sánchez en el Consejo de Ministros, ha perdido más de la mitad de la intención de voto. El PSOE ha ganado lo que Podemos ha perdido. Ten al enemigo cerca, repito. Los votos del PSOE entonces se desperdigaron entre los que no fueron a votar por el desencanto de Zapatero, -su basura política, el trasvase, el tripartito y el Estatuto- y los que se fueron a Podemos porque Iglesias era un brillante líder nuevo que parecía que prometía más cosas de las que había cumplido el centenario partido político. ¿O es que nos creemos que los pájaros maman? La estrategia de cargarse a Podemos nombrándolo vicepresidente del gobierno, aunque arriesgadísima, muestra una frialdad de ánimo fuera de lo común por parte de Sánchez, inasequible al desaliento, y el resultado ahí está, y si no, que se lo digan al Barcelona, que de ser el mejor equipo del mundo se están rifando la mierda desde los famosos ocho. Messi dixit.