TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


Fechas

05/04/2020

Paco lleva cuatro semanas posponiendo su fiesta de cumpleaños, que fue el 9 de marzo, pero Paco es un cazurro (lo dice él con orgullo y una sonrisa en la boca) con pocos estudios y mucha vida, una parcelita, un par de escopetas, una licencia de árbitro de balonmano, una «santa» que se lo aguanta todo y una prejubilación que le permite vivir sin reloj. Hoy volveremos a recibir el mensaje de cada uno de los últimos cuatro lunes: «Aplazamos la fiesta al sábado 'equis'». Lo que me invita a pensar que lo que pretende es que no se le escape la primera fecha libre que le dejen: no perder un puñetero minuto.

Supongo que Tebas, Ceferin, Rubiales o Infantino son algo más que cazurros con parcelita, pero actúan igual que Paco. Van aplazando fechas con mensajes descoordinados («La UEFA presentará un calendario el 18 de mayo: quiere que el fútbol vuelva a puerta cerrada el 5 de junio» era el titular de ayer), transmitiendo la misma sensación de prisa, precipitación y ganas de pillar el primer hueco libre que el Covid-19 le deje. Planificar con el objetivo de planificar, reuniones con el objetivo de reunirse, de parecer que están ocupados y preocupados…

Porque al final del camino, hasta Paco lo sabe, quien decide sobre su cumpleaños no es él sino un grupo de científicos, igual que sobre los miles y miles de millones de euros y emociones, ya no sé en qué proporción, que mueve el fútbol: ninguno de esos cazurros anteriormente mencionados tiene voz o voto para siquiera imaginarse una fecha sin permiso de los que saben. Nadie. ¿Y si en algunos países están con la dichosa curva peor que otros? ¿Y si algún comité o asociación se niega a jugar porque los expertos lo desaconsejan? Dedíquense a lo suyo en esta época, la 'dolce far niente', y que sean los científicos quienes pongan las fechas.