COLABORACIÓN

Fernando Lussón

Periodista


En libertad por Navidad

No es que se hayan contagiado del espíritu navideño y sean más proclives a permitir que los reclusos pasen las fiestas con sus familias, sino que los tiempos judiciales y penitenciarios son inexorables y los jueces de vigilancia penitenciaria tienen que cumplir con ellos. Sobre todo porque los reclusos están deseando que se pase el tiempo para poder acceder a una progresión de grado que les permitan disfrutar de permisos y otros beneficios penitenciarios.

Las salidas de prisión de reos que han sido condenados en procesos que han sido muy seguidos por la opinión pública provocan en la mayoría de los casos una sensación de sorpresa, en ocasiones porque las penas a las que han sido condenados por los tribunales en sentencia firme no guardan, a ojos legos, relación con la gravedad de las consecuencias del delito, o bien se olvida que muchos de ellos llevaban un par de años en prisión preventiva antes de que se dictara la sentencia y que ese tiempo computa a efectos del cumplimiento de la pena.

En los próximos días podrán hacer uso de las condiciones favorables del tercer grado penitenciario el empresario Miguel Ángel Flores, condenado a cuatro años de cárcel por la muerte de cinco jóvenes,  -homicidios por imprudencia grave- durante un fiesta en el pabellón Madrid Arena en 2012; dos de los ocho condenados por la agresión a dos guardias civiles y sus parejas en Alsasua (Navarra) el 15 de octubre de 2016, que han obtenido el tercer grado después de que el Tribunal Supremo rebajara sus condenas de forma significativa, mientras que el exduque de Palma, Iñaki Urdangarín, podrá disfrutar de su primer permiso penitenciario de cuatro días para pasar las Navidades con los suyos. Además, la Audiencia Provincial de Burgos ha decidido que los tres condenados a 38 años de cárcel cada uno por la violación de una menor de entonces 15 años aguarden en libertad la sentencia firme.

Cada uno de estos asuntos tiene una casuística propia y la decisión sobre el progreso de grado se adopta con criterios objetivos, que son clarísimos cuando se trata del cumplimiento de un determinado tiempo de la pena y van acompañados -lo que suele ocurrir-, de los informes favorables de las juntas de tratamiento de las prisiones y cuentan con el visto bueno de la fiscalía. En el caso del empresario Miguel Ángel Flores, accederá a la semilibertad y tendrá que ir solo a dormir a prisión, en contra del criterio del Ministerio Fiscal. Pero el juez ha estimado que sus condiciones personales así lo permiten. Aún queda un último recurso del fiscal para recurrir la decisión del juez ante el tribunal sentenciador, en este caso, ante la Audiencia Provincial de Madrid, lo que tendría efectos suspensivos hasta la nueva decisión.

La Fiscalía, sin embargo, no se ha opuesto a a decisión de la cárcel de Brieva avalada por el juez de vigilancia penitenciaria de Valladolid de que Iñaki Urdangarín pueda disfrutar de su primer permiso penitenciario una vez cumplida una cuarta parte de su condena a cinco años y 10 meses de cárcel,  por considerar que se dan los requisitos legales para ello.

El cumplimiento de las medidas cautelares impuestas sobre ellos desde que fueron procesados y la percepción de que no se fugarán  es lo que ha llevado a los jueces de Burgos a mantener a los tres exjugadores de la Arandina en libertad pese a la gravedad de sus condenas.   



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