ESCAÑO CERO

Julia Navarro

Periodista y escritora


El bipartidismo imperfecto

Hace años se acuñó esta definición: bipartidismo imperfecto. Era la manera de reseñar como dos grandes partidos, PSOE y PP, eran las dos principales expresiones políticas de los votantes. 
Y eso lleva a analizar lo que está pasando en estos últimos tiempos con la aparición de partidos satélites a derecha e izquierda. 
Si la derecha no se hubiera fragmentado seguramente los resultados de las elecciones, tanto en las generales como en estas últimas municipales y autonómicas, los resultados habrían sido distintos. Es decir, el PP hubiera obtenido mas votos en las urnas pisando los talones al PSOE e incluso sobrepasándole en algunos lugares. 
Pero el empuje de VOX, que no deja de ser una escisión del ala dura del PP, ha supuesto el peor enemigo de la derecha. Sí, porque quitando votos al PP, debilita la opción política de derechas. 
También Ciudadanos ha contribuido a esa mengua del PP al situar Rivera a su partido en el ala derecha del espacio político. 
El caos es que tanto VOX como Ciudadanos se han convertido en meros apéndices del PP, en partidos subsidiarios. Tanto Santiago Abascal como Albert Rivera pretendían dar el sorpaso al PP, pero se han quedado en frágiles muletas. 
No es excesivamente relevante el poder municipal y autonómico obtenido por Ciudadanos, en realidad casi se limitan a ser compañeros de viaje del PP. Lo mismo se puede decir de Vox. 
Así que imagino que en algún momentos los votantes de la derecha tendrán que hacer una reflexión sobre la utilidad de su voto. Mientras el voto esté fragmentado difícilmente la derecha volverá a gobernar España. Esa es la realidad. De la misma manera que el que hace unos años muchos votantes de izquierda se escaparan a Podemos supuso un debilitamiento del PSOE y la dificultad de que una opción de izquierdas pudiera gobernar. 
Es más, aunque Podmeos ha perdido fuelle, es decir ha obtenido un mal resultado en las últimas elecciones generales, aún conserva suficientes votos como para dificultar que una opción política como el PSOE pueda gobernar con cierta comodidad. 
Estos días vemos como los dirigentes del PSOE buscan la formula para que Sánchez gobierne sin demasiadas hipotecas. 
La pregunta que cabe hacerse es si realmente la sociedad española es más plural o simplemente la fragmentación del voto ha venido a complicar las cosas. 
Hay quien añora el bipartidismo imperfecto, y hay quienes creen que la aparición de nuevos partidos es muestra de esa pluralidad de nuestra sociedad. 
En mi opinión hasta ahora la aparición de "satélites" no ha resuelto ningún problema y ha complicado los que había. A la vista está.