Victoria y nada más

SPC
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Victoria y nada más - Foto: Rodrigo Jiménez

Un soporífero y lento Real Madrid se lleva la victoria gracias un gol de Benzema, que finiquita el encuentro ante el Rayo Vallecano a los 13 minutos de partido

Un tanto de Karim Benzema dio ayer el triunfo a un Real Madrid plano, sin confianza y lento en su juego, frente a un Rayo Vallecano al que le bastó orden para instalar el nerviosismo en el Santiago Bernabéu y que acarició el empate en los últimos segundos.
Necesitaba el cuadro merengue cerrar su 2018 liguero lanzando un mensaje de esperanza a una afición que comienza a perder la fe ante tanta irregularidad. Demostró que no está para excesos. El rival, sobre el papel, era bueno para pegarse un festín. Un cuadro franjirrojo víctima de su inestabilidad defensiva. Y el arranque no se le pudo poner mejor al equipo de Santiago Solari.
Con la intención de borrar de la memoria la noche gris ante el CSKA, salieron enchufados y a los 13 minutos ya mandaban en el marcador. Había intentado Míchel frenar su sangría defensiva juntando líneas, esperando en su terreno al adversario, pero no tiene jugadores fiables en la zaga. El inicio firme se derrumbó cuando Lucas metió velocidad y visión de juego al desmarque de Benzema entre rivales. Su derechazo cruzado fue inalcanzable para Dimitrievski.
Disponía el bloque local de una ocasión de ir por el partido y dejar buen sabor de boca, pero le falta confianza y firmó un partido soporífero. Así, permitió al Rayo hasta creer por momentos en hacer daño, con una llegada de Embarba como falso 9 buscando espacios, y un testarazo de Velázquez que acarició el poste. Remató el central en dos ocasiones, en sendas acciones a balón parado, que reflejaban un inicio de relajación local.
Creció Kroos, demostrando que está recuperado de su rodilla y que llegó a estrellar un balón en el poste. Cuando el Rayo lo intentó, dejó espacios y el miedo a ser castigado le frenó. Así aparecieron las mejores ocasiones para Asensio, que pecó de ‘chupón’ y, a la vez, de ‘fallón’.
Las sensaciones madridistas no mejoraron y el Rayo creció con la entrada de Bebé. Le faltaba probar a Courtois y fue el único que lo hizo con su potente disparo. Con los puños evitó un nuevo tropiezo el portero belga. Un Real Madrid estático, con todos sus jugadores atenazados y sin alegría, con un susto incluido por un golpe sobre Benzema que le impidió acabar el encuentro.
Isco no fue ni opción para la mejoría. Ni calentó en la escenificación de un castigo de Solari. Vinicius fue el elegido para intentar alegrar los últimos minutos, pero fue el Rayo el que puso la emoción con una doble ocasión en la que Álex Alegría y Velázquez se topaban con Courtois y Carvajal bajo palos.