Sobrevivir en el Parlament

Javier M. Faya (SPC)
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Sobrevivir en el Parlament - Foto: QUIQUE GARCÍA

De los cabezas de cartel de los siete partidos con representación, solo utilizan sus asientos tres, ya que el resto están huidos, presos o abandonaron por la presión y los malos resultados

Inés Arrimadas: hasta el infinito y más allá

El futuro es suyo. A una edad insultante -36 años-, la líder regional de Cs, Inés Arrimadas, hizo Historia con su triunfo -estéril- en 2017. Con un discurso apasionado, es capaz de sacar una bandera de España en una intervención en el Parlament o mostrarle una nota con el 155 escrito a Torra. Su formación -aunque lo niegue- hizo invisible a la única fuerza capaz de quitarle votos, el PP, marginándolo al Grupo Mixto. Y es que no le prestó un diputado para que tuvieran grupo propio, algo que Génova ya hizo por Cs en el Congreso.

Es cuestión de tiempo que esta jerezana de armas tomar opte a La Moncloa. Todo dependerá de que Ciudadanos deje de ser un partido quinceañero, sin experiencia de gobierno y todo ilusión, y que no se instale en la autocomplacencia. En la campaña andaluza, el PSOE respiró aliviado al no tenerla enfrente.

 

Carles Puigdemont, el auténtico president

Si alguien pensaba que el expresident Carles Puigdemont estaba acabado tras huir a Bruselas dos días después de haber declarado una DUI que luego negó y después reafirmó, se equivocaba. Capaz de montar una plataforma como JxCat casi sin tiempo, se impuso a una Esquerra que siempre se ha vendido como el poli bueno del procés. El gerundense, que optó por fugarse en vez de dar la cara ante la Justicia por su golpe de Estado a ralentí, tiene más poder que nunca. Con un presidente títere, Quim Torra, que no se atreve a usar su despacho; un partido de nueva creación -Crida Nacional-; el control absoluto de la antigua Convergencia; y el favor de la Justicia europea, se siente muy fuerte a casi 1.400 kilómetros de Barcelona. Gracias a las nuevas tecnologías, Puigdemont sigue moviendo los hilos.

 

Oriol Junqueras pasa de Estremera a Lledoners

Una de las claves del fiasco de ERC en las elecciones fue que el cabeza de cartel, Oriol Junqueras, estaba preso en Estremera y no pudo hacer campaña como sí hizo Puigdemont desde Bruselas. De hecho, tres días antes de los comicios, concedió una entrevista en la radio RAC1 utilizando su derecho a una llamada personal. Fue sancionado con 15 días sin salir al patio de la cárcel. La número dos, Marta Rovira, fue la encargada de llevar el peso de la campaña sin mucho éxito dada su falta de carisma (un compañero la sustituyó en el segundo debate). El 23 de marzo, esta huye a Suiza, dejando a su líder en una situación más que comprometida, ya que la Justicia entendió que había riesgo de fuga. El exalcalde se encuentra en la prisión de Lledoners y esta semana mostró su deseo de que no se rompa el diálogo Gobierno-Generalitat, abominando de la violencia callejera.

 

Miquel Iceta intenta sacar partido de su calculada tibieza

No convenció mucho a los socialistas el resultado de los comicios regionales. Las expectativas del PSC eran muy altas, y por eso subir un solo diputado resultó frustrante para Miquel Iceta, que vio cómo sus bailes de salón y su discurso sosegado se quedaban en el limbo. Así, no logró su objetivo de pescar entre los votantes moderados, de un signo u otro. Las posturas se radicalizaron en las mesas y a él, utilizando el argot, le cogió con el pie cambiado. Su feroz defensa del Estado federal llegó tarde para los secesionistas, y no parece que sus guiños a los indultos, la anulación de la prisión preventiva y la falta de firmeza de Sánchez haga que logre rédito electoral si Torra aprovecha las sentencias del procés y saca las urnas. Y eso que las encuestas -de Tezanos y Govern- le auguran una fuerte subida.

 

La presión pudo con Xavi Domènech

Dentro del capítulo de las decepciones tras la cita electoral, después del PP, Cat en Comú Podem, que capitaneaba Xavi Domènech, se lleva la palma. Muchos pensaban que el bloque de la equidistancia fundado por Ada Colau, que dejaba a Podemos un poco al margen, iba a ser la llave del poder. Pero no fue así por la fuerte polarización del voto. El número uno de la lista tenía ante sí la difícil tarea de conciliar a las familias de la nueva izquierda catalana, lo que le desbordó. Por eso, se retiró el 4 de septiembre. Le ha sustituido una desconocida Noelia Bail, sin tirón alguno. Como profesor de Historia disfruta más dando clase o impartiendo conferencias que con los discursos, con los que se solía enredar y no lograba conectar con el público.

 

Riera, el ‘no-líder’

El sociólogo y psicoterapeuta Carles Riera era un absoluto desconocido el 21-D. No tiene el gancho de Anna Gabriel -huida en Suiza-, ya que la estrategia de la CUP de renovar por completo el equipo de la Cámara autonómica cada legislatura la hizo desaparecer del mapa político. Así, tampoco el dirigente radical repetirá.

 

El exilio de Xavier García Albiol

Tras su estrepitoso fracaso el 21-D, muchas voces dentro del PP pidieron la cabeza de Xavier García Albiol. Sin embargo, el exalcalde se mantuvo firme en su puesto hasta hace un mes, un grave error táctico pues el nuevo líder, Alejandro Fernández, no ha podido foguearse ni ser visible. Intentará reconquistar Badalona.

Sobrevivir en el Parlament Quique García
Sobrevivir en el Parlament - Foto: Quique García
Sobrevivir en el Parlament Alejandro García
Sobrevivir en el Parlament - Foto: Alejandro García
Sobrevivir en el Parlament Toni Albir
Sobrevivir en el Parlament - Foto: Toni Albir
Sobrevivir en el Parlament
Sobrevivir en el Parlament
Sobrevivir en el Parlament JuanJo Martín
Sobrevivir en el Parlament - Foto: JuanJo Martín