Restauran el Retablo de la iglesia de La Parra de las Vegas

Redacción
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Los trabajos efectuados por la Diputación se iniciaron a finales de marzo y conllevan una inversión cercana a los 35.000 euros, financiada en un 75% por la Diputación y el 25 restante por la propia parroquia

Reaturan el Retablo de la iglesia de La Parra de las Vegas

El presidente de la Diputación Provincial de Cuenca, Benjamín Prieto, se ha desplazado hasta la localidad de La Parra de las Vegas con el fin de visitar la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción y ver cómo se están desarrollando las labores de conservación que se están acometiendo desde finales del mes de marzo en el Retablo Mayor.
Una visita en la que Prieto, que ha estado acompañado del alcalde del municipio, Vicente Martínez, ha podido comprobar con gran satisfacción el avanzado estado de ejecución de estos trabajos, que se encuentran en su recta final. De hecho, las propias restauradoras, le han transmitido su previsión de finalizar la conservación de esta joya del barroco en unas semanas, a lo largo del mes de julio.
Prieto ha llamado la atención sobre la necesidad de continuar trabajando en la rehabilitación y puesta en valor de este rico patrimonio artístico, repartido por los cientos de templos existentes a lo largo y ancho de la provincia. Auténticos tesoros que, según ha subrayado, forman parte del legado de generaciones pasadas y, por lo tanto, de la historia de nuestros municipios, lo que, sin lugar a dudas, tienen muy en cuenta los ciudadanos, que cada vez están más sensibilizados en la importancia de conservarlos para generaciones venideras.
Por ello, el presidente se ha mostrado convencido de que esta labor de rehabilitación y puesta en valor debe afrontarse de manera global, en el conjunto de la provincia, para vertebrar el patrimonio conquense y en un futuro abordar conjuntamente la actualización de la Guía Monumental de la Diócesis para que los amantes de la historia, la cultura y el arte puedan localizarlos y, por supuesto, disfrutarlos.
Un ejemplo de este rico patrimonio es, a su juicio, este retablo barroco de La Parra de las Vegas, que, en la actualidad, se está sometiendo a una actuación de conservación que está acometiendo la empresa Art Restauro, bajo la supervisión del Centro de Conservación y Restauración de Bienes Culturales de la Diputación y que conlleva una inversión superior a los 34.000 euros, financiados en un 75 por ciento por la institución provincial y el 25 restante por la propia Parroquia. 
Y es que, según ha explicado, esta intervención se enmarca dentro del Plan de Restauración de Obras de Arte de la Diputación, dotado con más de 350.000 euros y en el que se han incluido, además del retablo de La Parra de las Vegas, otros ocho más, que no son otros, que los de Portalrubio de Guadamejud, Gascueña, Hontanaya, Montalbanejo, Las Majadas, Valdemoro del Rey, Osa de la Vega y Sisante, así como una alfombra del siglo XVIII de Cañaveras.
Trabajos de conservación que, según las propias restauradoras, han llevado por el momento labores de limpieza, fijado y consolidación de piezas, así como el refuerzo de la estructura de la mazonería del retablo, restando por ultimar algunos detalles y acometer el barnizado de protección con vistas a una segunda actuación.
Estado de conservación
Intervención a todas luces más que necesaria, en opinión del presidente de la Diputación, a tenor de su estado de conservación. Y es que este retablo del siglo XVIII, pese a tener buenas condiciones de resistencia estructural, presentaba grietas en diversas zonas debidas a la merma natural de la madera, destacando las existentes en la columna derecha del ático y en el tablero del mismo lado. Además, algunas molduras se encontraban parcialmente desprendidas, otras habían desaparecido y las del Sagrario sufrían pérdida de material y quemaduras por velas, sin olvidar, por cierto, los ataques de carcoma.
Junto a la modificación de la hornacina principal para hacer hueco a la actual imagen de la Virgen, cabe resaltar los levantamientos y pérdidas en el dorado y en la policromía en toda la extensión del retablo, así como la importante capa de polvo y suciedad que cubría esta obra del siglo XVIII y los considerables depósitos de cera de las velas en el sotabanco.
En cuanto a las imágenes, resaltar la talla de la Virgen, que ha perdido dos dedos de la mano izquierda y presenta una grieta en el pliegue central del mato, levantamientos en la policromía y el dorado de esta zona y pérdidas de policromía en el pedestal.