TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


Lo peor

Dirigida o voluntariamente, está naciendo en los meandros y orillas y vegas del Río Blanco una corriente de opinión peligrosa. Casi suicida. Como si la hubiese diseñado un genio propagandístico del Barça: realmente, con el regreso de Zidane, no hace falta ni hacer demasiada limpia en el vestuario ni hacer mucho fichaje... Vamos, que hay que dar por buena aquella carta criminal de cuando pateamos el culo a Lopetegui (No ha dado la talla, pobre hombre, con los ocho nominados al Balón de Oro y el plantillón que tenemos) y pensar que con Zizou y dos pinceladas está todo hecho. A Cibeles...

Otros no se dejan embriagar por este soplo de aire fresco (que es la tercera opción, como dijo Casillas, en una temporada lamentable), y piensan que, paradójicamente, Zidane es al mismo tiempo lo mejor y lo peor que le puede pasar al Real Madrid. Lo mejor porque posee el talante perfecto para aplacar los ánimos y el ambiente de sublevación popular que estaba cociéndose a fuego medio en Concha Espina. Pero lo segundo porque él, y sólo él, puede transmitir la idea de que sólo hacen falta venditas y cataplasmas donde hace falta anestesia general, cirugía de precisión, varias extracciones y numerosos implantes.

La llegada de Mourinho, de Klopp, de Conte o de cualquier otro hubiese sido la foto de la revolución. Quítame estos ocho y tráeme a estos 10. Después de varios años de barbecho, fichajes de futuro y salidas de vacas sagradas (¡Hasta Cristiano se fue!), sin duda toca mover muchas piezas en un vestuario anquilosado. Por el momento, el mensaje que se ha trasladado con Zidane y sus indultos a Keylor, Isco, Asensio, Marcelo e incluso Bale (titular ante el Celta) el mensaje es de calma, el del tipo que se levanta en medio de los escombros tras un derrumbamiento y lo primero que dice, tras sacudirse el polvo, es «aquí no ha pasado nada».



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