El hombre de oro

Francisco Ávila (EFE)
-

Dressel consigue tres primeros puestos en la penúltima jornada del Mundial, tras vencer en las pruebas del 50 libre, los 100 mariposa y los relevos mixtos de 4x100 libre

El hombre de oro - Foto: KIM HONG-JI

Colgarse dos oros en tan solo 34 minutos solo está al alcance de unos pocos elegidos, como Caeleb Dressel, que lo consiguió en la penúltima jornada de finales del Mundial de Gwangju, en una sesión en la que Estados Unidos se hizo con cinco de los seis oros en juego. Dressel completó su actuación con un tercer oro, ya que formó parte del relevo mixto 4x100 que, además batió el récord del mundo, tras imponerse a Australia y a Francia. En total, el astro estadounidense ya suma cuatro oros y una plata.
La jornada la inició llevándose el 50 libre con 21,04, en una carrera en la que batió el récord de su país y persigue el tope mundial en poder del brasileño César Cielo desde 2009 (20,91). Con esta victoria Dressel se convierte en el segundo nadador de la historia en firmar un doblete (50/100 libre) después del mítico Alexander Popov. En el podio de los 50 le acompañaron el brasileño Bruno Fratus y el griego Kristian Gkolomeev.
34 minutos después, Dressel se hizo con un nuevo título mundial, esta vez en los 100 mariposa, prueba en la que en la víspera había batido el récord del Mundo (49,50). Ganó con suficiencia, pero sin tope mundial (49,66) por delante del ruso Andrei Minakov y del sudafricano Chad le Clos.

 

El día de EEUU

Los otros dos oros de nadadores estadounidenses correspondieron a la espaldista Regan Smith y a Katie Ledecky que, aunque parezca increíble, se llevó su primer oro en el séptimo día de competición.
Smith, que en las semifinales había batido el récord del Mundo de los 200 espalda (2,03,35), flirteó con una nueva plusmarca durante 150 metros, llegó a estar 83 centésimas por debajo, pero al final acabó en 2,03,69. Por detrás y muy lejos estuvieron la australiana Kaylee McKeown y la canadiense Kylie Masse, que fueron plata y bronce, respectivamente.
La carrera más emocionante de la sesión fue la de 800 libre, en la que tomó parte la española Mireia Belmonte, que fue octava con 8,25,51, su mejor marca del año en esta distancia.
Con una favorita clara, la estadounidense Katie Ledecky, la italiana Simona Quadarella, la llevó al límite. Así que hasta mitad de la prueba, la nadadora de Washington dominaba con relativa comodidad hasta que Quadarella, la campeona mundial de 1.500, aceleró y pasó primera en los 450 metros. La italiana llevó la iniciativa hasta el último largo, cuando Ledecky sacó su mejor final para ganar con 8,13,58 por 8,14,99 de la italiana. Titmus fue bronce con 8,15,70, que es nuevo récord de Oceanía.

 

Fenómeno Pilato

La sueca Sarah Sjöström (25,02) fue la única no estadounidense en colgarse un oro esta noche en la piscina de Gwangju y ganó su primer oro en este Mundial y tercer título consecutivo en los 50 mariposa. La holandesa Ranomi Kromowidjojo (25,35) y la egipcia Farida Osman, que con 25,48 igualó el récord de África, completaron el podio.
Sjöstrom también consiguió el mejor tiempo en las semifinales de los 50 libre (24,05) por delante de la australiana Cate Campbell (24,09) y la danesa Pernille Blume (24,14).
La estadounidense Lilly King fue la única que bajó de los 30 segundos en las semifinales de los 50 braza (29,84) por delante de la rusa Yulia Efimova (30,12) y de la italiana Benedetta Pilato (30,17) una nadadora de 14 años.
En las semifinales de los 50 espalda, el ruso Kliment Kolesnikov, plusmarquista mundial, hizo el mejor tiempo (24,35) por delante del rumano Robert Glinta y del también ruso Evgeny Rylov.