EL REPLICANTE

Alejandro Ruiz


Compuestos y sin novia

Lo malo y desechable nadie lo quiere ni lo reclama. Por contra, lo bueno, lo que merece la pena, ‘nos lo quitan de las manos’. Ha pasado con el proyecto de Museo Realista de Albacete, que ya no va a ser de Albacete y de Castilla-La Mancha, sino de Almería y de Andalucía.
No hace mucho que el grupo de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Albacete presentó en el pleno una moción para solicitar formalmente al Consistorio que retomara de manera urgente el proyecto de creación de un Museo de Arte Realista en Albacete. El acuerdo firmado en su momento consistió en la aportación gratuita de más de cien obras de Antonio López, María Moreno, Julio López, Francisco López, Isabel Quintanilla y Esperanza Parada. El propio Antonio López elogió la idea de que la ciudad de Albacete fuera la sede del museo, por ser una ciudad, dijo, muy nueva y muy joven, «donde la historia no pesa nada», mientras agradecía el apoyo del director del Museo Thyssen, Guillermo Solana, presente en aquel acto.
Todo esto ha quedado ahora en agua de borrajas por el único motivo del color político de la institución proponente. La lucha entre los partidos ocupantes del poder en las distintas instituciones, se ha trasladado también al campo del museo personal de cada uno, que al margen de la magnífica o nula calidad de las ofertas, se acepta o se rechaza de plano dependiendo exclusivamente de si la propuesta procede del propio partido o del contrincante político que ostenta el poder en la institución proponente, máxime si alguno viene ya con cuentas pendientes de algún otro rechazo previo a su particular proyecto de museo.
Nos quedamos así con cara de tontos al constatar que definitivamente perdemos la opción de albergar y custodiar una magnífica colección de obras de los artistas que componen el mejor y más representativo grupo del realismo español, de reconocida trascendencia internacional.
Ahora solo nos quedará una buena excusa para viajar a Almería y visitar una extraordinaria muestra del arte realista en España desde el siglo XX hasta la actualidad, que se expondrá en el antiguo hospital de Santa María Magdalena, construcción civil del siglo XVI en pleno centro de la ciudad. El Museo del Realismo Español Contemporáneo, que así se le denominará, tiene previsto mostrar una evolución cronológica “desde el impresionismo, naturalismo, modernismo, simbolismo y las vanguardias realistas, para llegar a los realismos actuales”. Además, cómo no, cuenta con el asesoramiento de Antonio López, que aportará una veintena de obras, junto con las de sus compañeros de la Escuela de Madrid, que aportan otras sesenta obras.
Y así nos quedamos los de Albacete, compuestos y sin novia. Eso sí, con nuestra nariz de payaso y la boina enroscada en la cabeza.