Fiestas locales, suspendidas hasta nuevo aviso

Agencias
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Una buena parte de las celebraciones que ponen colorido y ambiente lúdico en las ciudades y los pueblos de todo el país se han aplazado o anulado para evitar el contagio

El aplazamiento de las Fallas de Valencia se produjo en pleno proceso de montaje, después de haber destinado ocho millones de euros en la creación de 761 monumentos

Ni las Cruces de Mayo, ni San Prudencio en Vitoria, tampoco San Isidro en Madrid ni la romería más antigua de España, la de la Virgen de la Cabeza, en Andújar (Jaén). Como ha ocurrido con la Semana Santa, son centenares las fiestas que se han cancelado, aplazado o están en vilo por la pandemia.
Los alcaldes, resignados, han reaccionado de diversos modos y no pocos han optado por destinar ese dinero a material sanitario.
Valencia decidirá en junio si realiza en julio las Fallas, suspendidas por vez primera desde la Guerra Civil.
Desde las ventanas tendrán que conformarse en el País Vasco el próximo 27 de abril los vitorianos con escuchar la tamborrada y la retreta por San Prudencio.
Bien por enfermedades como el cólera o la peste, bien a causa de las guerras, la romería de la Virgen de la Cabeza no ha podido celebrarse en Andújar (Jaén) en contadas ocasiones durante ocho siglos. 
A la espera de saber la fecha de ferias como la de Sevilla, en Andalucía la pandemia ha obligado, como en Córdoba, a aplazar a octubre el Festival de los Patios, Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. 
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha propuesto conceder la medalla de oro a la pueblo al considerarlo un «héroe» en la crisis del coronavirus y no habrá San Isidro, chulapas ni chulapos.
Con la vista en finales de junio, el pasado romano es todavía un presente para la alcaldesa de Lugo, que se niega en rotundo a plantear la suspensión del Arde Lucus.
En Castilla-La Mancha el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro, ha dejado entrever que la celebración el 11 de junio del Corpus Christi, de Interés Turístico Internacional, está en el aire.
Castilla y León llama a la prudencia y estudia alternativas para que sus ciudadanos puedan festejar a sus patronos.
En Murcia el estado de alarma ha cancelado el Bando de la Huerta del 14 de abril.
Dentro de la Región la fiesta más importante cancelada en mayo, los Caballos del Vino y Moros y Cristianos de Caravaca de la Cruz, declarada de Interés Turístico Internacional, podría retomarse el próximo septiembre.
La muestra de un centenar de vacas, caballos asturcones, cerdos asturceltas o gallinas tendrá que esperar en Asturias, que había programado en Oviedo del 22 al 24 de mayo el homenaje a las zonas rurales en la Feria de la Ascensión.
Santander está a la espera de la evolución de la crisis sanitaria para ver qué ocurre con la fiesta de su patrona, la Virgen del Mar, que se celebra el 1 de junio.
El Arzobispado de Pamplona también ha avanzado que las fiestas religiosas de la Comunidad Foral no se celebrarán en su fecha.
Logroño todavía no ha tomado una decisión sobre las fiestas de San Bernabé, patrón de la capital riojana, el 11 de junio.
Para Santa Cruz de Tenerife la pandemia ha supuesto suspender los actos de Mayo que celebra el concurso de cruces engalanadas.
Y una resolución prohíbe en Extremadura las verbenas y las fiestas.