A un paso de rescatar a Julen

SPC
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Los ocho efectivos de la brigada minera de Hunosa comienzan la excavación de la galería horizontal, a 72 metros de profundidad, para llegar hasta donde podría encontrarse el niño

A un paso de rescatar a Julen - Foto: Daniel Pérez

Recta final para localizar a Julen. Tras 11 días de trabajos en el entorno del pozo donde se cayó el niño de dos años que se precipitó a un agujero de 25 centímetros de diámetro y 110 metros de profundidad en Totalán (Málaga), ayer llegó por fin la hora de los mineros.
Efectivos de salvamento desplazados desde Asturias accedieron al túnel vertical paralelo para comenzar la excavación de la galería horizontal que conectará con el pozo en el que se busca al pequeño.
Así, según confirmaron desde la Subdelegación del Gobierno, los 26 efectivos del operativo, ocho pertenecientes a la citada unidad, 10 a la Guardia Civil de Montaña y a Actividades Subacuáticas y ocho al Consorcio de Bomberos, iniciaron la operación de rescate. 
Estos trabajos dan comienzo una vez concluidos los de acondicionamiento de la plataforma para acceder a la excavación vertical. Los mineros de Hunosa comenzarán ahora a cavar unos cuatro metros en horizontal pero con una ligera inclinación, a 72 de profundidad, para llegar hasta el pozo donde se encuentra el niño. Esta labor tiene un tiempo estimado de unas 24 horas, pero dependerá de las condiciones que encuentren. 
El equipo de ocho especialistas bajará de dos en dos en la cápsula diseñada por el director técnico del Consorcio Provincial de Bomberos de Málaga, Julián Moreno; y fabricada por dos herreros malagueños. 
Será un trabajo complicado pero al que están acostumbrados. Estos expertos, considerados un cuerpo de élite, comenzarán a cavar el acceso desde la ventana abierta en uno de los tubos, a la profundidad establecida, con palas y martillos neumáticos de aire comprimido. Irán con mascarillas, detectores de oxígeno y estarán en contacto con el operativo vía telefónica. 
El pasado martes, el exjefe de la brigada Santiago Suárez explicó que la brigada tendrá que trabajar, en turnos de unos 40 minutos, de rodillas o tumbados. Bajarán en la cápsula fabricada para este rescate y a distancia del suelo «con el fin de dejarlo como una caldera para que se lleve el escombro que van produciendo». A medida que avancen, irán sosteniendo el techo y los laterales mediante un sistema de posteo típico de la minería. 
Este es el último paso de unos difíciles trabajos, propios de una obra de ingeniería civil, que se llevan acometiendo a contrarreloj desde el pasado 13 de enero, cuando el pequeño cayó al pozo. Desde entonces el operativo ha venido trabajando sin descanso, mañana, tarde y noche, para rescatarlo.