'Tajá' y huevo

Redacción
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‘Tajá’ y huevo

Los conquenses disfrutan de copiosas comidas camperas a base de tortilla de patatas y chorizos en un Jueves Lardero de sol radiante

Jueves Lardero, una de las fiestas populares y de origen pagano que más arraigo tienen en la ciudad y buena parte de su provincia. Los conquenses, especialmente los más jóvenes de la casa, salen al entorno natural que abunda en Cuenca para disfrutar de una buena comida o merienda campera y en la mejor compañía posible, y más todavía si el tiempo acompaña como lo ha hecho este año. El dicho dice que en Jueves Lardero, una tajá y un huevo. Y así es. Gustos aparte, lo que prevalece es la tortilla de patatas y algo de la orza, chorizos, lomos o morcillas, fundamentalmente. Y todo con el típico pan redondo de libreta y buen vino en bota.

Pero, ¿dónde asienta sus raíces esta festividad tan popular? Jueves Lardero siempre tiene lugar el jueves anterior al Miércoles de Ceniza, fecha que marca el inicio de la Cuaresma, el periodo de cuarenta días hasta el Domingo de Ramos del calendario cristiano destinado a la preparación espiritual de la Pascua. Todo esto se circunscribe con respecto a la celebración de la Semana Santa y ésta, a su vez, con la primera luna llena de la primavera. 

Asimismo, el apellido de Lardero de este jueves tan singular viene de las lardas, es decir, la grasa del cerdo. En las saturnales romanas, cuando ya asomaba el solsticio de invierno, la costumbre era comer en exceso, fundamentalmente que para acumular grasa en el cuerpo y soportar de esa forma los días más fríos y duros del año. Con la vista ya puesta en la primavera, se ayunaba para perder esos kilos de más, es decir, la Cuaresma. De esta forma, el Jueves Lardero, en plenas fiestas del Carnaval, se concibe como la última gran comilona antes de la dieta. Es decir, la forma de atiborrarse antes de que comience la Cuaresma, en la que se come más pescado y se ayuna, aunque eso, hoy en día, casi nadie lo hace ya.