¿De paseo por el mundo?

M.R.Y. (spc)
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Los menores podrán arrancar hoy su 'desescalada' en España, pero todavía hay países que siguen restringiendo las salidas a los más pequeños, mientras que en otras naciones ha habido permisividad desde el primer momento

¿De paseo por el mundo? - Foto: David Zorrakino

Para muchos, el paso que se da a partir de hoy, permitiendo en España a los niños salir de casa, llega tarde y apuntan a que los más pequeños no deberían haber estado más de 40 días sin opciones para eludir, aunque sea mínimamente, un encierro tan estricto. Para otros, en cambio, es una medida precipitada, ya que los contagios diarios siguen contándose por miles y las muertes aún no han bajado de 300 cada jornada. 
Como en todo, hay opiniones a favor y en contra. Pero lo cierto es que España ha sido uno de los últimos países de todo el planeta que ha decidido abrir sus puertas a los más pequeños. Aunque, eso sí, todavía hay otros que se resisten a permitir que los menores puedan salir a la calle.

 

Italia
Quizás por ser el país que se toma como referencia a la hora de seguir sus pasos, Italia debe ser el primero en nombrarse en cualquier contexto. Y, en este caso, España se ha adelantado a los transalpinos.
A pesar de que se llegó a publicar que el Gobierno de Roma había aprobado que los menores pudieran salir a la calle a tomar el aire, esa información fue un bulo y está alejada de la realidad. Los pequeños, como ha pasado hasta ahora en territorio nacional, solo tienen permiso para salir de casa para acompañar a uno de sus progenitores a hacer la compra o hacer los recados permitidos. Y únicamente, según incide el Ejecutivo, en caso de que se tuvieran que quedar solos en casa. Es decir, están prohibidos aún los paseos y no está en las previsiones suavizar esta restricción.

 

China
En un país donde la cuarentena fue tan estricta que se llegó a hacer controles de temperatura en las calles y a desinfectar monedas, los niños no tuvieron oportunidades. Poner el pie en la calle era una excepcionalidad y reservada para muy pocos. 
Después de dos meses de confinamiento, China se reabrió y, con ello, los pequeños pudieron volver al exterior. Eso sí, los colegios aún no se han abierto.

 

Estados Unidos
El encierro no es tan estricto y se permite a toda la población -incluidos los niños- salir a pasear una vez al día, estando los parques abiertos. 
Las escuelas permanecen cerradas, excepto para los hijos de trabajadores esenciales, para los que existen aulas abiertas.

 

Francia
La cercanía geográfica y la similitud en la evolución de la pandemia también hace de Francia un territorio en el que buscar referencias.
Sin embargo, en territorio galo el confinamiento está siendo mucho más laxo que en España. Se permite a los adultos salir una hora a hacer deporte y también se deja que los niños salgan para favorecer «su equilibrio». Y, aunque se pide a los padres que no permitan a los menores ir solos por la calle, los adolescentes pueden hacerlo siempre que lleven una declaración jurada firmada por su tutor. Eso sí, como curiosidad, hay algunos supermercados que vetan la entrada a padres acompañados de sus hijos.

 

Portugal
También por proximidad territorial cabe mirar al vecino luso, si bien allí las restricciones han sido más ligeras y el confinamiento no prohíbe a los ciudadanos salir a la calle. Han sido los propios portugeses los que limitan al máximo sus salidas.
Por eso mismo, los niños pueden pasear e, incluso, jugar en el exterior, aunque los parques infantiles están mayoritariamente cerrados. Sin embargo, el calendario escolar ya ha cerrado sus aulas presenciales a menores de 15 años, que podrán seguir las clases a través de la televisión.


Alemania
En Alemania no hay un confinamiento impuesto, sino restricciones. De hecho, se puede salir a hacer deporte siempre y cuando se respete el distanciamiento social. Y eso también afecta a los pequeños,con las mismas libertades que los adultos.
Además, la vuelta al colegio está prevista, de forma gradual y escalonada, a partir del próximo 4 de mayo, por lo que habrá más actividad.

 

Reino Unido
Tardó en actuar para hacer frente a la pandemia y sus medidas han sido bastante más flexibles que en el resto de Europa. Tanto adultos como niños pueden salir una vez al día para hacer ejercicio, aunque, eso sí, los críos tienen que ir acompañados por personas que vivan con ellos. Tampoco se prohibió que los chavales vayan con sus padres a comprar, dándoles un poco de oxígeno en un encierro que se prolongará, al menos, hasta el 7 de mayo.

 

Bosnia-Herzogovina
No suele ser un lugar al que mirar, pero no deja de ser señalable, teniendo en cuenta que es el país más restrictivo de Europa con los pequeños: Está prohibido el movimiento de menores de 18 años, no existe ninguna excepción para que puedan salir a las calles. Además, las escuelas están cerradas y no volverán ya para este curso. 

 

Corea del sur
Fue de los primeros en actuar al ver lo que ocurría en China y, probablemente por ello, ya está viendo la luz al final de túnel. Pero fue la ciudadanía la que se autoimpuso las restricciones.
Los niños pueden salir cerca de una hora para oxigenarse y los colegios están cerrados, a excepción de algunas aulas abiertas para que los padres que trabajan puedan dejar allí a los más pequeños.

 

Suecia
El país nórdico, al igual que Islandia, no ha cerrado ni guarderías ni colegios durante la pandemia, aunque se han implantado restricciones sobre el desarrollo de la actividad escolar y aplicado medidas especiales de higiene. 

 

Rusia
No existen normas específicas sobre lo que pueden y no pueden hacer los niños, pero, por si acaso, los parques infantiles están clausurados.
El cierre de guarderías y colegios comenzó a mediados de marzo y, pese a que estaba previsto una reapertura el pasado 12 de abril, se extendió esta medida ante la expansión de la pandemia.

 

Dinamarca
Guarderías y colegios -hasta 12 años- reabrieron sus puertas el día 15, con medidas especiales como  dividir a los niños en grupos reducidos para minimizar el riesgo de contagio.
Además, los parques no han cerrado en ningún momento, aunque sí se ha reducido a 10 el número máximo de personas que se pueden juntar en un mismo espacio.