Primer protocolo para los colegios por el coronavirus

J.A.J
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La Consejería de Educación envía un «correo masivo» a los centros educativos con indicaciones, como atender las recomendaciones sanitarias en caso de viajes a zonas afectadas por este mal.

Primer protocolo para los colegios por el coronavirus - Foto: Yolanda Lancha

La Consejería de Educación ha puesto en marcha un primer protocolo que deben seguir los centros educativos ante la emergencia generada por el coronavirus. Este protocolo se ha distribuido mediante un «correo masivo» enviado por la Consejería a los colegios e institutos de Castilla-La Mancha, según detalló este miércoles en una comparecencia ante la prensa la titular del departamento, Rosa Ana Rodríguez.
La consejera de Educación explicó que en este correo se recogen diversas indicaciones ante circunstancias como viajes de alumnos al exterior dentro de los cada vez más  habituales programas de intercambio internacional, cuando los desplazamientos pasen por zonas en la que se ha constatado la presencia del coronavirus, como el Norte de Italia. «No es un protocolo cerrado, porque puede evolucionar», comentó Rodríguez ante posibles cambios en la evolución de esta enfermedad. La consejera garantizó que en su departamento «estamos permanentemente vigilantes» ante esta cuestión, contando con el asesoramiento de la Consejería de Sanidad.  
El primer consejo que se da a los centros de enseñanza es seguir la información oficial sobre la situación de esta dolencia epidémica en las webs oficiales de la Consejería y el Ministerio de Sanidad. A partir de ahí, se sugiere, en el caso de que un alumno vuelva de una zona calificada de riesgo (Norte de Italia, área china de Wuhan, Corea del Sur, Singapur y Japón), que acuda a su médico de familia para comprobar si presenta síntomas compatibles con la enfermedad y, a partir de ahí, el facultativo resuelva si debe seguir un tratamiento en su domicilio o ser ingresado en un hospital.
A partir de ahí, las decisiones sobre un viaje que tomen los centros y las familias deben basarse en un criterio de prudencia, midiendo la exposición que afrontan los alumnos. «Cada modelo de viaje es distinto.  Es diferente que yo vaya con unos alumnos a hacer un recorrido turístico por una ciudad en un entorno que no reviste especial riesgo a que estos alumnos tengan que ir a un programa de inversión lingüística con familias en una zona de riesgo», comentó Rodríguez diferenciando entre una rápida excursión y una larga estancia.
Por de pronto, la Consejería ha desaconsejado un viaje de alumnos de FP de la región a una zona italiana afectada. Pero la decisión última se dejará siempre en manos de los centros y las familias.